Entre Montaña Gorda y el Lomo del Palo, sustentado durante centurias por la actividad agrícola y pastoril que ha dado vida y carácter al hermoso interior de Gran Canaria, se encuentra la aldea de Fagajesto.

Alimentadas por la bravura del Atlántico, los charcos naturales en Canarias ofrecen un espectáculo para los sentidos.