De camino al sur de Lanzarote, justo a los pies del macizo de Los Ajaches, se encuentra Playa Quemada. La vista del pueblo desde lo alto a su llegada ya nos impresiona, pero pasear por su “avenida marítima”, darnos un baño, conversar con Eustaquio, y acabar cenando al atardecer, es una de la experiencias que te llevas en el recuerdo. Este escondido y amado rincón, es uno de los tesoros más puros de Lanzarote. ¡Y qué así siga!
Esta imagen pertenece al libro “La costa afortunada” (Ediciones Remotas) del fotógrafo Rubén Acosta, que recorre rincones únicos de la costa de Canarias. Puedes conocer más en www.lacostaafortunada.com






