Texto y fotos Sergio Hanquet

La expresión como pez en el agua describe a quien se mueve con soltura, pero… ¿ocurre así en el mar? No todos los peces nadan como imaginamos. Es cierto que especies de aguas abiertas, como túnidos y tiburones, encajan en el eslogan nadando incansablemente en el azul. Pero otras –como las escórporas o los extravagantes peces rana– son pésimas nadadoras y prefieren caminar o dar saltos por el fondo. Algunas, al anochecer, se tumban a dormir, mientras las de hábitos nocturnos se activan. Bajo el mar, cada pez tiene su forma de estar: no todos viven como pez en el agua, al menos no como sugiere el conocido dicho.

1. El pez espada es un nadador rápido que puede alcanzar hasta cincuenta kilómetros por hora. Vive en mar abierto en constante movimiento.

2. Retrato de un pez rana. Es un nadador torpe que camina sobre el fondo con sus aletas transformadas en patas.

3. Un banco de besugos: vivir en grupo les sirve como estrategia de defensa ante cualquier depredador.

4. Dos viejas durmiendo sobre el lecho marino. Este comportamiento solo es habitual en algunas especies, como el tamboril o la gallinita, entre otras.

5. Por lo general, las morenas viven refugiadas en su guarida durante el día. Es por la noche cuando salen a cazar. Morena negra y picopato.

6. El caballito de mar tiene los movimientos restringidos; su nado no es eficiente y, por esa razón, suele permanecer en una misma área.