Por Juan Álvaro

Los cocodrilos sagrados de Katchikali

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Visitar Gambia con Binter fue una de las decisiones más acertadas de mi vida. Es una forma maravillosa de conocer el África negra, en un entorno pacífico, muy humano y lleno de animales salvajes. Vimos monos, hipopótamos, todo tipo de aves y pájaros y, sobre todo, quedamos impresionados cuando pudimos acariciar a los cocodrilos sagrados de Katchikali, en Bakau. Por fuera podrás comprar suvenir y telas con estampados preciosos. La entrada son 0,75€ y el horario de 9 a 18h. Imprescindible.

Por Raquel Álvarez

Subir al mítico tranvía 28 de Lisboa

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Una de las experiencias más deliciosas de nuestra escapada fue tomar el viejo y traqueteante tranvía 28, que pasa por barrios emblemáticos de la capital portuguesa, en los que merece la pena bajarse y callejear, como Estrela, Chiado, Graça y Alfama. Lo ideal es tomarlo en Martim Moniz y hacer todo el recorrido. Te recordará a San Francisco (California). Por 2,85€, de lunes a viernes de 05:40-21:15, sábados de 05:45-22:30 y domingos y festivos de 06:45-22:30.

Por Mónica Rodríguez

Surf y camellos

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Agadir sorprende en cada rincón. Es una tierra llena de contrastes allá donde mires. En Tagazhout, los surferos comparten playa con los jinetes de camellos y caballos que esperan sonrientes a que les pidas una foto, que te regalarán por supuesto, si les das una, o varias monedas. Los vivos colores de sus ropajes son la combinación perfecta para el azul del mar y el blanco cegador de la arena de la playa.

Por José Luis Martínez

Intentar pasear tranquilamente por Jemma el Fna es misión imposible. Aquí conviven encantadores de serpientes, vendedores ambulantes, tatuadoras de henna, vendedores de dentaduras postizas, contadores de historias, acróbatas, domadores de monos, puestos de comida y bebida… Jemma el Fna es caos, bullicio, es una explosión que satura los sentidos. Es la esencia de Marrakech, y adentrarse en ella es una experiencia que sin duda, no deja indiferente.