Texto y fotos: Juan José Ramos Melo

La península de Dakhla es una especie de dedo que se adentra en el océano Atlántico, de unos cuarenta kilómetros de largo, con orientación al sur. Posee aguas en calma en el interior de la bahía y un intenso oleaje, con fuerzas del noroeste y del oeste. Además, la zona está muy expuesta a los vientos; aquí los alisios golpean insistentemente, sobre todo durante el verano.

Dakhla está considerada entre los cinco mejores destinos del planeta para la práctica del kitesurf junto con Tarifa (Andalucía), Cumbuco (Brasil), Le Morne (Mauricio) y Ciudad del Cabo (Sudáfrica). Se registran más de trescientos días navegables al año, con un régimen de viento muy regular que suele intensificarse desde media mañana hasta la tarde. La mejor época para su práctica es durante los meses primaverales y estivales, de marzo a octubre.

En el entorno de la bahía existen varias tiendas, escuelas y alojamientos especializados (surf camp) donde se puede alquilar el material necesario o contratar clases de iniciación o tecnificación. Además, el entorno de la laguna es ideal para iniciarse en la práctica de este deporte que combina viento y olas.

En los últimos años la zona ha ganado reputación entre la comunidad de amantes de las olas; son cada vez más los viajeros que llegan hasta aquí con el objetivo de hacer surf, especialmente durante los meses de invierno, cuando la temperatura del agua ronda los dieciocho grados y las olas alcanzan su mayor calidad y tamaño.

Las playas prácticamente desiertas, con muy poca presión de surfistas, es algo cada vez más difícil de encontrar.

Existen playas con fondos de arena y olas suaves donde tienen sede diferentes escuelas de surf; son lugares ideales para aprender con seguridad. Pero las mejores playas requieren de buena forma física, amplia experiencia y conocimiento de las corrientes dominantes. Para disfrutar de una experiencia satisfactoria y segura es importante informarse bien en un surf camp o contratar un surf trip con alguna de las empresas locales.

PESCA DEPORTIVA

La combinación de aguas someras en el interior de la bahía con el frente litoral golpeado por el Atlántico, además de la presencia de fondos de arena y otros de roca, convierte a esta zona también en un lugar ideal para los amantes de la pesca deportiva.

La costa de Dakhla está situada sobre uno de los sistemas de afloramiento más productivos del mundo. La corriente fría de Canarias hace ascender aguas ricas en nutrientes, generando enormes concentraciones de peces pelágicos y costeros.

Las largas playas y los frentes rocosos son ideales para la práctica de la pesca con mosca y spinning, especialmente durante los meses de otoño e invierno. Se pueden hacer capturas de grandes ejemplares de corvinas, róbalos, sargos, doradas y palometones, entre otros peces.

Existen varias empresas locales que ofertan jornadas de pesca tanto desde la costa como en pequeñas embarcaciones. Además, en la ciudad hay diversas tiendas especializadas en materiales de pesca tanto profesional como deportiva.

La suma de desierto sahariano, océano Atlántico, lagunas, dunas y humedales convierte a Dakhla en un destino muy atractivo para los viajeros en busca de naturaleza salvaje: aquí se pueden combinar las prácticas deportivas como el surf, el kitesurf y la pesca con la observación de aves, la fotografía de naturaleza y la exploración del litoral y el desierto.