Texto: Álvaro Morales
Fotos: Rocío Eslava
Partiendo del aeropuerto de La Gomera, pasaremos por la capital y disfrutaremos de cascos históricos y entornos tan emblemáticos e impresionantes como Hermigua, Vallehermoso o Agulo, que ha sido elegido varias veces como el pueblo más bonito de España, hasta descender por un valle espectacular y acariciar el Atlántico
La Gomera bien merece un viaje, una breve visita, una larga temporada… Más bien, una o varias vidas… En estas entregas solo contamos con dos días, pero el cofre es tan grande, sus tesoros tan inmensos, que cualquier minuto en este pulmón verde mundial, con vegetación aún de la etapa de los dinosaurios (la mítica laurisilva), supone un regalo existencial. Les proponemos una intensa excursión desde el aeropuerto (Playa Santiago, Alajeró) hasta el principal punto turístico de la Isla (Valle Gran Rey) por la vertiente norteña. Una estancia y una ruta repletas de bosques mágicos, rico patrimonio histórico y arquitectónico, pueblos preciosos y gastronomía auténtica, sobre todo en repostería local.
Nuestra primera parada (por la TF-713) será la capital, San Sebastián, donde desayunar y, por qué no, darnos un primer chapuzón en el Atlántico en la playa principal, junto al puerto, de oleaje dormido. Subiremos por la carretera del Norte (Tf-711) hacia Hermigua y comprobaremos ya, curva a curva, el sinuoso y complejo territorio gomero, con múltiples barrancos, agricultura en vertical casi milagrosa y vegetación por doquier. En el casco, almorzaremos y disfrutaremos del legado histórico, bajando luego a la costa y, si el mar acompaña, nos remojaremos de nuevo en sitios como la piscina natural de El Pescante.
La tarde y la noche las pasaremos en Agulo, municipio anexo y a muy pocos kilómetros, pequeño, con gran oferta rural y un casco elegido varias veces como el pueblo más bello de España. Al día siguiente, y aún por la TF-711, cogeremos rumbo a Vallehermoso, nombre que describe como pocos una localidad y donde merece la pena que paremos, antes de adentrarnos en la maravillosa laurisilva del Parque Nacional de Garajonay para enfilar el suroeste por la TF-713. Enlazaremos ya con la vía que baja hasta Valle Gran Rey, disfrutando de núcleos como Arure, caseríos de postal en una cuenca espectacular y el colofón de la principal zona turística gomera, que, sin embargo, aún conserva el aroma de pueblo pesquero, con su gran oferta gastronómica, su playa familiar (La Calera) y hipiesca (la del Inglés), su sol casi asegurado, su Atlántico inmenso y luminoso, y su puerto, donde podremos, entre otras muchas cosas, embarcarnos para divisar cetáceos.






