Texto: Álvaro Morales
Fotos: Rocío Eslava

Tenerife, ese microcontinente que parece nada en el globo terráqueo, pero que sorprende y se agranda a poco que se conozca, cuenta con parajes naturales que marcan. Les planteamos vivir dos apasionantes días de la punta nordeste a la suroeste, de la Reserva de la Biosfera de Anaga a Los Gigantes, los imponentes acantilados marítimos de Santiago del Teide. Partiendo del aeropuerto de Los Rodeos, bajaremos a Santa Cruz rumbo a San Andrés y la playa de Las Teresitas, donde desayunar y, por qué no, disfrutar ya de un buen baño.

Subiremos luego al valle del Cercado y la cumbre por la TF-12 hasta El Bailadero. No solo disfrutaremos de impresionantes vistas, sino que nos habremos adentrado ya en un bosque existente desde los dinosaurios (la laurisilva, del Terciario). Un paisaje de cuento que invita a parar, respirar y pasear, y que nos llevará a caseríos como Chamorga (TF-123), aunque nuestro destino será Taganana y las playas de Roque de Las Bodegas y Benijos (TF-134), donde almorzar y volver a salarnos en el océano.

La tarde la dedicaremos a la historia y arquitectura del casco de La Laguna, ciudad Patrimonio de la Humanidad, donde hacer noche o, si lo prefieren, subir a La Esperanza (en el municipio de El Rosario, TF-824), disfrutar de una buena cena y dormir en alguna casa rural. Por la mañana, y tras desayunar, nos adentraremos por esa vía en el Parque Nacional de Las Cañadas, con las pertinentes paradas para disfrutar de vistas hacia el sur (valle de Güímar) y norte (comarca de Acentejo y valle de La Orotava), hasta alcanzar el Astrofísico, el Portillo, las faldas del Teide, el Parador Nacional y sitios tan impresionantes como el llano Ucanca, almorzando en algunos de los restaurantes presentes en uno de los lugares más increíbles del planeta, también Patrimonio Mundial por la Unesco.

Remataremos la tarde tomando la TF-823 hasta llegar a Chío (Guía de Isora), desde donde seguiremos hasta el casco de Santiago del Teide para bajar luego a Playa Santiago, con otro baño reparador en playas como la de La Arena. Acabaremos la ruta hacia la derecha, con esos imponente acantilados de Los Gigantes, con la playa de Los Guíos, el puerto deportivo y una gran oferta gastronómica, recreativa (vistas de cetáceos) y alojativa digna de repetición.