Por Juan Manuel Pardellas

Eloísa González, presentadora, actriz, cantante y modelo, desde muy joven quedó atrapada por las cámaras de Canal 7, y las de Azul TV, El Día TV, RTVE, Cuatro y Radiotelevisión Canaria se quedaron también prendadas con ella. “Acabé un ciclo formativo de FP de administración y gestión, mientras me incorporaba a la televisión, casi cuando todavía era menor de edad. La televisión ha sido mi escuela”, asegura para esta entrevista.

En Televisión Canaria presenta varios programas de éxito, entre ellos, el especial con el que la cadena recibe el año nuevo. Además, lleva a cabo tareas de producción ejecutiva en la empresa Cyrano Producciones. Ha sido la imagen de numerosas marcas publicitarias y, en el año 2023, el Orfeón La Paz le concedió el título honorífico de «Mujer Canaria».

¿Qué iba a ser usted y qué día cambió su vida hacia lo que hace ahora?

Empecé muy joven. Estaba estudiando, no tenía ni dieciocho años, cuando me dieron la oportunidad de trabajar en Canal 7 del Atlántico. Allí pasé a presentar programas sobre Carnavales, más o menos lo que le pasó al actor canario Álex García, compañero en aquel momento; luego llegué a TVE, Cuatro y, finalmente, a Televisión Canaria, mi casa desde hace más de veintidós años. 

Acaba de ser elegida entre las mujeres más influyentes de Canarias con astrofísicas, políticas, deportistas, cantantes… ¿Cómo se siente?

No te imaginas lo orgullosa que me siento de estar entre esas treinta mujeres. Por supuesto, mi primera reacción fue sentir un inmenso orgullo por estar rodeada de mujeres tan importantes y que han hecho tanto por nuestra tierra. Luego, sentí un poco el síndrome del impostor… Pensé: «No, qué va, yo no soy tan importante». Es verdad que cada vez que salgo a la calle la gente me reconoce y siento un cariño enorme. Y es verdad que, cuando me subo a un escenario o estoy en un plató de televisión, siento que soy capaz de llegar a mucha gente y tocarle el corazón, o plantearles preguntas… En todo caso, estoy muy agradecida de que el equipo de Forbes se haya fijado en mí. Aunque, si quieres que te diga la verdad, yo no me creo mucho el éxito que tengo. En lo único que creo es en el trabajo. Es el trabajo lo único que te hace mantenerte. El éxito es efímero.

Nació en el Tíbet, como los locales llaman a La Guancha. ¿En qué ha marcado su personalidad un entorno tan aislado?

No sabía que le llamaban el Tíbet. Los guancheros y guancheras estamos acostumbrados al frío y créeme que lo echamos de menos en las épocas de bochorno. Tampoco creo que estemos tan aislados… El Puerto de la Cruz (que es donde vivo) está a quince minutos de La Guancha. No… Yo creo que lo que sí notamos todos los canarios es el aislamiento con respecto a la Península. Pero dentro de las Islas, las distancias son cortas.

Cuando se apagan los focos, detrás de la vitalista y sonriente, detrás de sus risas…, ¿quién es realmente Eloísa?

Pues más o menos la misma… Ese creo que es el secreto. Mostrarme ante las cámaras tal cual soy. Soy igual de vitalista, sonriente, la misma amante de los animales, la misma persona a la que le gusta la vida, su trabajo, las demás personas, las cosas sencillas pero cargadas de significado, la familia, los amigos, el buen teatro, la buena música… Lo que le gusta a todo el mundo. 

¿En qué medida siente que hacer reír a la gente y lograr que desconecten un rato de sus problemas es terapéutico y ayuda a vivir un poco mejor?

Que la gente se ría con nosotros me hace enormemente feliz. Cuando se me acerca la gente y me dice que espera al domingo por la noche para contagiarse del buen humor que intentamos transmitir, en ese momento, todo tu trabajo queda justificado y más que pagado. Hacer felices a los otros, aunque sea un momento, es el trabajo más bonito del mundo.

De todos los palos, ¿cuál cree que es el suyo, para lo que está hecha y formada?

Me encanta todo lo que signifique comunicar. Puedes comunicar sobre un escenario, en un plató de televisión, cantando una canción o interpretando un papel de ficción. Cualquiera de esas cosas te permite contar historias, y creo que es lo que mejor se me da. Soy feliz cuando siento que he llegado a la gente. Esa unión con el público es impagable, ya sea cantando, actuando o ejerciendo de anfitriona de un programa.