Por Aarón Rodríguez González
Fotografías por Jose Chiyah Álvarez
Este lugar es el destino de nuestro itinerario de este mes, un recorrido de poco más de 10 kilómetros que se inicia en el Raso de la Bruma, a más de mil metros de altitud y finaliza en la ermita de los Santos Reyes, situada a menos de doscientos metros sobre el nivel del mar. Seguiremos para ello en primer lugar las señales rojas y blancas del sendero GR-131 Cumbres de la Gomera, que nos permite atravesar el frondoso monteverde del sector occidental del Parque Nacional de Garajonay, pasando por Las Creces y la Jollada de Piedra Molino.

Al cabo de poco más de dos kilómetros, abandonamos el bosque de forma repentina y nos encontraremos con el caserío de las Hayas, una de las poblaciones gomeras que, como delata su nombre, nació en antiguos terrenos forestales que sufrieron rozas para destinarlos al cultivo.

A continuación, el sendero se dirige hacia la cabecera del Barranco de los Reyes por Las Crucitas; en este punto, descubrimos por primera vez la magnitud del abismo por el que vamos a descender. Una vez alcanzado el caserío de El Cercado, abandonamos el sendero GR-131 y nos incorporamos al itinerario nº12 de la red insular que comunica la playa de La Calera, en Valle Gran Rey, con la Laguna Grande.

Iniciamos aquí por fin, el vertiginoso descenso hacia Guadá, por un espectacular camino de cornisa de tres kilómetros de longitud que discurre como una serpiente de piedra por la ladera, dibujando vueltas y revueltas que nos recuerdan, a cada paso, las enormes dificultades que ha tenido que superar la abnegada población gomera. Una vez en el caserío, ya en el fondo del valle, continuamos por la Calle San Antonio, que discurre paralela al barranco. Al cabo de poco más de un kilómetro, al alcanzar una curva cerrada, la abandonamos por la Calle Chelé, que tiene continuación inmediatamente en el Camino de Los Reyes: una preciosa senda peatonal que transcurre entre hermosas casas tradicionales, con maravillosas vistas, que conduce hasta la ermita de los Santos Reyes. Aquí, junto a una de las edificaciones más antiguas del Valle, finaliza nuestro recorrido.







