Por: Elena Horrillo
Fotos: Rocío Eslava
Elegante, tranquila y sorprendente, Valladolid es una de esas ciudades que se descubren paseando sin prisas. El mejor punto de partida es la plaza Mayor, considerada la primera plaza mayor regular de España y modelo para otras posteriores, cuyos majestuosos soportales funcionan como epicentro de la ciudad. Muy cerca está la Plaza de Fuente Dorada, con su fuente homónima, uno de los puntos más fotografiados de la ciudad, y la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, conocida como la inconclusa, ya que nunca llegó a completarse según el ambicioso diseño original de su arquitecto, Juan de Herrera, autor también del madrileño monasterio de El Escorial.
A pocos minutos se alza la iglesia de Santa María la Antigua, cuyo elegante campanario románico es uno de los símbolos más reconocibles de Valladolid, al igual que el pasaje Gutiérrez, que sin duda recordará a otros pasajes comerciales europeos, como la Galleria Vittorio Emanuele II de Milán y las Galerías Saint Hubert de Bruselas. También es imprescindible visitar la Casa del Príncipe, el Palacio Real y el de Pimentel, la Casa Cervantes y, por supuesto, la plaza Zorrilla.
Y es que no hay que olvidar la estrecha relación que guarda la ciudad con estas grandes figuras de la literatura.
Más allá del patrimonio arquitectónico pero sin salirnos del todo, el Museo Nacional de Escultura está considerado uno de los mejores de Europa en su especialidad con sus más de cuatro mil piezas y se encuentra en el impresionante Colegio de San Gregorio. Y tras la visita, nada como un paseo por el Campo Grande, un amplio parque urbano perfecto para desconectar entre sus paseos arbolados, estanques, fuentes y pavos reales en libertad. Conviene no perderse su bucólico Quiosco de Música. En definitiva, Valladolid tiene un poco de todo para ser la escapada perfecta.
A LA CONQUISTA DEL PALADAR
Valladolid es el auténtico paraíso para quienes disfruten del buen comer y el buen beber. Aquí la tapa es casi religión, al igual que sus platos típicos, entre los que destacan el lechazo, la sopa de ajo y las patatas a la importancia. Valladolid es además el lugar ideal para descubrir algunas de las denominaciones de origen más prestigiosas de España; Ribera del Duero y Toro en tintos, Rueda en blancos, Cigales en rosados. Lo complicado será elegir.





















