Por: Natalia Barreto
Fotos: Adobe Stock

Lo estábamos esperando. Septiembre le sienta especialmente bien a Madrid. La ciudad recupera toda esa energía que tanto echábamos de menos. La agenda cultural vuelve a llenarse y las calles recuperan ese bullicio que las hace inconfundibles. Musicales, exposiciones, conciertos, festivales…; siempre hay un plan esperándonos. ¿Y lo mejor? El calor intenso ha quedado atrás, pero las tardes siguen siendo lo bastante agradables para que pasear por la capital sea de nuevo el mejor plan.

Madrid vuelve a sentirse completa. Los barrios recuperan su movimiento, muchos bares, restaurantes y pequeños comercios levantan de nuevo la persiana tras el verano y las terrazas se convierten otra vez en uno de nuestros lugares favoritos. Quizá por eso muchos dicen que el año empieza realmente en septiembre. Basta con subirnos a una azotea con vistas al skyline, ir hasta los mercados gastronómicos o elegir una mesa en cualquier plaza para comprobarlo. Después solo queda hacer lo que mejor se le da a esta ciudad: caminarla. Cruzamos el Retiro, recorremos Madrid Río y enlazamos barrios como Las Letras o Malasaña.

Uno de los grandes termómetros de ese regreso es la Gran Vía. Sus teatros mantienen en cartel grandes producciones como El rey león o Los miserables, mientras la temporada incorpora nuevos estrenos que convierten la avenida en uno de los grandes focos culturales de la ciudad. Pero Madrid también demuestra que la cultura puede aparecer donde menos la esperamos. Un concierto en una plaza, una función de teatro al aire libre, un espectáculo de circo o una propuesta de danza forman parte de 21 Distritos, el programa que acerca la cultura a diferentes barrios de la capital y que nos invita a descubrir escenarios que van mucho más allá del centro.

Ese aire de estreno también se respira en otros rincones. La Mercedes-Benz Fashion Week Madrid vuelve a situar a la capital en el centro de la moda española y marca el comienzo de una nueva temporada para diseñadores y amantes de las tendencias. Y, casi al mismo tiempo, los grandes museos recuperan todo su protagonismo. El Prado, el Reina Sofía o el Thyssen inauguran nuevas exposiciones y nos brindan una oportunidad perfecta para recorrer sus salas con otra calma. Sin las prisas del verano, es mucho más fácil detenernos frente a una obra, volver sobre nuestros pasos o descubrir ese cuadro que, en otra visita, había pasado inadvertido.

A PIE DE ESCENARIO

Madrid también tiene su encanto desde escenarios más íntimos. Podemos dejarnos llevar por la fuerza del flamenco en el histórico Corral de la Morería, en el barrio de La Latina, o disfrutar de una función de apenas quince minutos en Microteatro por Dinero, junto al Triángulo de Ballesta. Si buscamos un plan más pausado, los recitales de poesía de María Pandora, también en La Latina, recuperan el espíritu de las antiguas tertulias literarias. Y para cerrar el día, nada como un concierto en pequeño formato en el Café Berlín, cerca de la Gran Vía, o en el mítico Libertad 8, en Chueca, dos espacios donde la música se vive a pocos metros del escenario.