Violetta Emelyanova Romantsova, Ingeniera aeroespacial de SATI, y de veinticinco años, protagoniza el Binter Inside de mayo.

¿Cómo llega de Rusia a Alicante y a Las Palmas?

Mis padres emigraron por motivos de trabajo. Eran inmigrantes sin papeles, pero, a pesar de eso, a mí nunca me ha faltado de nada. La ingeniería la tenía presente desde muy pequeña, porque mi padre lo arreglaba todo. Mi padre es un aficionado de los arreglos, desmontaba y montaba de todo. 

¿Qué despertó en usted la pasión aeroespacial?

Fue viendo la película Interestellar. Me pareció tan impresionante que tras acabar la película lo primero que hice fue buscar qué tengo que hacer para enviar cohetes a Marte. ¿Qué hay que estudiar para mandar cohetes a Marte? 

¿Cómo llega al grupo Binter?

Tuve bastante suerte. El departamento de recursos humanos me ofertó la posición y traspasé las entrevistas pertinentes.

¿Qué supone para usted pertenecer a esta empresa?

Ya había recibido muy buenos comentarios de la aerolínea. Entonces me parecía que podría tener un buen sistema de gestión. Me gustó mucho cómo describieron mis funciones. 

¿Cómo es su día a día?

Así, en palabras cortas, yo me encargo de la parte de mantenimiento en línea, encargarte de la parte de la gestión documental, del mantenimiento del avión, que los pequeños cambios de componentes que se le van haciendo en el día a día por una revisión no requieran que el avión esté parado durante meses, Luego está la parte de los problemas que van surgiendo, que sí que requieren de un análisis un poco más profundo, de razonamiento crítico, de búsqueda de soluciones rápidas.

¿Y cómo imagina la aviación del futuro?

Sobre todo, se apuesta por disminuir el peso de los aviones. Y se está trabajando mucho en motores más sostenibles y eficientes y en componentes más ligeros.

Fuera de la ingeniería, ¿qué le apasiona?

Le dedico mucho tiempo a la psicología, a intentar entender la mente humana, por qué, cómo actúa cada persona ante cada ocasión y sobre todo la parte de los trastornos. 

Una hija de un MacGyver ruso, que se va a vivir a un municipio llamado Bigastro, a la que le impacta Interestellar y termina como ingeniera aeronáutica en una compañía aérea líder… ¿Cree en el destino?

Pues la verdad es que es una pregunta bastante curiosa que me planteo. Y al final llego a un bucle en el que pienso que puede ser que exista, puede ser que haya, pero al final creo que todo depende de la persona.

¿Y qué supuso el homenaje que le hizo su pueblo?

Un motivo de orgullo. Pensar que yo podría llegar a ser una fuente de inspiración o un ejemplo para al menos una persona de mi pueblo me parece fantástico.

¿Qué mensaje les daría a mujeres jóvenes, a las niñas, que aspiren a una carrera como la suya?

Que confíen en sus propias fuerzas. Si te gusta y le pones esfuerzo, se puede conseguir.

¿Qué platos le gustan mucho de Rusia, de Alicante y de Canarias?

De Rusia me encanta el olivier, que es la base de la ensaladilla rusa, que no es como la conocemos en España. De Alicante, la ensaladilla de marisco, y de Canarias me encantan las papas con mojo picón.