Belinda Hazel Cáceres Barrera, Tecnóloga en Atlantis Tecnología y Sistemas, tiene veinticuatro años, es de La Laguna, y protagoniza el Binter Inside de enero.
¿Cómo ingresó en esta compañía?
Me apunté en Digi Innova, que es un programa formativo que toca asuntos como la sostenibilidad, modelos de negocio, innovación, y luego te ofrecen unas prácticas formativas, las hice aquí y ya me quedé.
Usted tiene una sólida formación en matemáticas, ¿de dónde le viene?
En bachillerato no tenía muy claro qué era lo que quería hacer. Las matemáticas me gustaban y decidí probar. Al final fue un acierto porque la carrera me encantó y seguí mi trayectoria profesional por ahí.
¿Y qué tienen las matemáticas de apasionante?
La complejidad en sí misma. Cada problema es un reto que me gusta resolver, y también la abstracción. Eso me gusta bastante. Meterme en ese mundo de resolver tantos retos; y te sientes bien cuando resuelves un problema.
Ilústrenos: ¿por qué son tan importantes las matemáticas en nuestra vida?
Todas las ciencias se basan en las matemáticas; sin ellas no habría nada, ni biología ni física ni nada. Sientan la base de todo conocimiento.
Su vida privada la ha llevado a escalar… ¿Cuándo se inició en ese deporte?
La primera vez que lo probé no me gustó, fue en un rocódromo… No me salía nada, sentía que necesitaba mucha fuerza y no veía una evolución. Pero luego me apunté a clases en la Universidad de La Laguna y ahí sí. Aprendí que no hacía falta tanta fuerza y desde entonces la practico regularmente.
¿Cuáles han sido sus primeros hitos?
Empecé con escalada deportiva en el rocódromo de la universidad; hace poco tuve la oportunidad de ir a una roca. Eso sí que es más complejo, pero también más divertido y más en contacto con la naturaleza.
¿Ya se ha fijado algún reto?
Realmente no. Me gustaría escalar en el Teide. Hay rocas muy buenas, será parte de mi evolución.
¿Qué le aporta ese contacto sola, usted y la montaña?
Lo más importante es desconexión. En ese momento solo piensas en seguir subiendo y también en superarte a ti misma. Empiezas a escalar una vía que en principio ves imposible. Y cuando llegas a la cima te das cuenta de que puedes hacer mucho más de lo que al principio creías.
¿Traslada esa experiencia a su vida diaria?
Exactamente. Al final, cuando me enfrento a un problema, me doy cuenta de que no hay nada imposible; si vas paso a paso, al final vas a poder resolverlo.






