Por Raquel Álvarez

Fotos: Estefanía Briganty (Acfi Press)

Vídeo: David Dévora (Acfi Press)

Rachel Vidal tiene veintinueve años y es originaria de Francia. A día de hoy trabaja en Binter Madrid. Es la protagonista de Binter Inside de febrero.

¿Cómo surgió la oportunidad de venir a Binter?

Estudié un grado en Turismo y Empresa en Francia y estaba buscando trabajo en España. Vi la oferta de Binter y me apunté. Además, trabajé en un aeropuerto cerca de mi ciudad.

¿Cómo fue su reacción cuando la llamaron para ficharla?

Muy contenta; vivir y trabajar en Madrid era un sueño para mí.

¿Cuál es su misión en la compañía? 

Trabajo en las oficinas de Madrid y hago un poco de todo, lo que haga falta: desde vender billetes hasta atender necesidades de los clientes con los equipajes o dudas sobre los vuelos y los destinos. También puedo gestionar grupos, algunos reembolsos. En fin, bastante variado.

¿Qué le dicen los clientes sobre Binter?

Valoran la calidad y el servicio y me destacan mucho la amabilidad de personal.

¿Qué supone para usted pertenecer a Binter?

Para mí, estar en Binter supone tener una sonrisa permanente. Lo que más me gusta de mi trabajo es poder arreglar los problemas que tiene la gente.

Su pasión personal es el baile; ¿cómo surgió?

Bailo desde los siete años. Empecé como todas las niñas, con ballet y contemporáneo. Un día busqué en YouTube, vi un vídeo de Bollywood y me encantó. Me dije: «Yo tengo que aprender a bailarlo». Me he formado en Francia, España, en la India… Y también me enamoré del flamenco. 

¿Qué le aporta bailar?

Libertad. Libertad y que me abre el alma. Cuando se habla de arte también se tiene que hablar de alma.

¿Por qué recomendaría bailar?

Hay que tener mucha paciencia, constancia y amor. Amor contigo mismo y por quien te está viendo. El arte para mí requiere amor. 

Hay quien lo recomienda incluso como terapia emocional, ¿usted también?

Desde luego. Te puede ayudar un montón, conmigo funcionó. En la escuela era una niña que no hablaba mucho, un poco tímida y reservada. En el espectáculo de fin de curso de cada año tuve que presentar el número y me sentía otra persona, y eso me ayudó. Bailar también puede ayudar a tomar conciencia plena de tu cuerpo.

https://youtu.be/d5xCZh3li2U