Textos y fotos Mónica R. Goya
Bañada por el mar Cantábrico y flanqueada por la cordillera que separa el norte de España del resto de la península, de Asturias bien podría decirse, sin pecar de exageración, que lo tiene todo.
El occidente asturiano, guardián del corazón campesino de la región, es el mejor lugar para zambullirse en los secretos de esta tierra. Los pueblos que salpican de colores la costa, como Cudillero o la elegante Luarca, también conocida como la Villa Blanca, contrastan con las aldeas de interior, más sobrias. En la Reserva de la Biosfera del río Eo, Oscos y Tierra de Burón está la aldea de Os Teixois, un conjunto etnográfico muy bien conservado que permite explorar los ingenios hidráulicos preindustriales, incluyendo mazo, molino y pequeña central eléctrica.
En Grandas de Salime está el Museo Etnográfico Pepe el Ferreiro, un espacio que permite viajar atrás en el tiempo para descubrir cómo vivían las familias de la zona, principalmente campesinas. Asimismo, el cercano Chao Samartín, un castro del siglo VIII a. C, bien merece una parada. Situado en el concejo minero de Cangas de Narcea, Muniellos, el robledal más grande de España, es visita obligada para cualquier amante de la naturaleza.
Las tres ciudades de la región, Oviedo –la capital–, Gijón y Avilés, están situadas a apenas media hora y su oferta cultural es extensa. En Oviedo, la programación le concede un gran peso a la ópera, y su famoso teatro, el Campoamor, donde se celebran cada año los Premios Princesa de Asturias, es el escenario elegido. En Gijón, el teatro Jovellanos tiene una amplia programación que abarca desde conciertos hasta representaciones teatrales. Y el Centro Niemeyer, en Avilés, suele albergar muestras de artes visuales, además de teatro y conciertos, así como visitas guiadas al propio edificio, un proyecto firmado por el arquitecto brasileño Óscar Niemeyer. Por último, las librerías de las tres ciudades, tanto las históricas como las recién llegadas, que no son pocas, tienen una programación amplia que merece la pena consultar.
Cerramos la visita asturiana en el oriente de la región, donde destacan los Picos de Europa, el primer parque nacional de España –declarado en 1918– y donde se elaboran algunos de los mejores quesos del país, incluyendo el cabrales. Pueblos marineros como Llastres y playas paradisiacas como Cuevas del Mar completan el periplo oriental, con una última parada en el Museo de la Emigración, en Colombres, pues Asturias, como Galicia, es tierra de emigrantes.
ALOJAMIENTO
Decidir dónde alojarse es clave para disfrutar sin agobios. Apostando por el turismo rural evitará desplazamientos muy largos, pues ir desde la zona centro hasta ciertos puntos como Taramundi puede llevar dos horas.
LA MINERÍA EN ASTURIAS
Las cuencas mineras fueron el epicentro de la prosperidad industrial que vivió la región en el siglo XX. Una visita al Museo de la Minería y la Industria le permitirá conocer los entresijos de la vida en la mina.
DÓNDE COMER
La gastronomía asturiana está viviendo un buen momento. Las Guisanderas, un club de cocineras que se esfuerza en preservar el legado de la cocina tradicional asturiana, tienen establecimientos diseminados por toda la región. Además, Asturias cuenta actualmente con doce restaurantes con Estrella Michelin. A la cabeza está La Salgar, el buque insignia de la familia Manzano, que recientemente consiguió su tercera estrella.
















