Texto: Carlos Garrido
Fotos: Adobe Stock
La Rioja es una de las principales regiones vinícolas de España y un destino turístico consolidado que combina patrimonio, gastronomía, naturaleza y experiencias en torno al vino.
La ciudad de Logroño funciona como punto de inicio habitual. Su centro histórico concentra la mayor parte de la actividad gastronómica, especialmente en la calle Laurel, conocida por su oferta de pinchos y vinos de la región. Entre los platos más representativos se encuentran las patatas a la riojana, las chuletillas al sarmiento y los pimientos del piquillo. Numerosos restaurantes ofrecen menús tradicionales y opciones de maridaje con vinos de denominación de origen.
En el ámbito vinícola, Haro destaca como núcleo tradicional. En el barrio de la Estación se ubican varias bodegas históricas que ofrecen visitas guiadas, recorridos por instalaciones y catas comentadas.
La región ha incorporado en las últimas décadas una oferta vinculada a la arquitectura contemporánea. Las bodegas han ampliado sus servicios con actividades complementarias: catas especializadas, visitas a viñedos, experiencias de vendimia (según temporada) y tratamientos de vinoterapia. Algunas ofrecen alojamientos y otras son auténticas joyas arquitectónicas.
El municipio de Laguardia es uno de los principales conjuntos históricos de la zona. Conserva su trazado medieval, con murallas, calles estrechas y bodegas subterráneas. Su ubicación permite además vistas panorámicas sobre los viñedos de la Rioja Alavesa.
En cuanto a turismo de naturaleza, La Rioja dispone de diversas rutas de senderismo. En la sierra de la Demanda, en el entorno de Ezcaray, se localizan itinerarios señalizados de distinta dificultad, incluyendo accesos al pico San Lorenzo, la cumbre más alta de la comunidad. También existen rutas fluviales y caminos entre viñedos adaptados para paseos o recorridos en bicicleta.
CUEVAS Y DINOSAURIOS
Imprescindible es la visita a la cueva de los Cien Pilares, situada en las proximidades de Arnedo. Se trata de un conjunto de galerías excavadas en roca, de gran interés histórico y estructural.
En la zona oriental se encuentra la denominada senda de los Dinosaurios. Nos esperan miles de icnitas (huellas fosilizadas de más de cien millones de años). El recorrido, de seis kilómetros, parte de la localidad de Enciso, pasando por los yacimientos de Virgen del Campo, La Senoba y Valdecillo.
El patrimonio cultural incluye lugares de relevancia histórica como los monasterios de San Millán de la Cogolla, declarados Patrimonio de la Humanidad, o Santo Domingo de la Calzada, vinculado al Camino de Santiago.
Para la planificación correcta del viaje a La Rioja, se recomienda considerar una estancia de entre tres y cuatro días, reservar con antelación, especialmente visitas y experiencias en las bodegas, y calcular las distancias de desplazamiento a las zonas que se van a visitar. Una distribución habitual puede incluir Logroño y su entorno gastronómico; Haro y bodegas tradicionales; Laguardia y arquitectura contemporánea; y una jornada dedicada a naturaleza o patrimonio (San Millán, Ezcaray o Enciso).
UN DESTINO PARA TODO EL AÑO
En primavera, La Rioja muestra sus viñedos en pleno brote, con un paisaje verde y suave ideal para paseos entre cepas. Temperaturas agradables favorecen visitas a bodegas y senderismo sin calor.
En verano, el viñedo alcanza su máximo desarrollo y el ambiente es más animado, con festivales y actividades al aire libre. Logroño intensifica su vida nocturna y gastronómica y es buen momento para combinar vino con naturaleza en zonas como Ezcaray.
Otoño es la estación más emblemática: vendimia, cambio de color en los viñedos y máxima actividad en bodegas. El paisaje se tiñe de ocres y rojizos, ideal para fotografía. Clima suave y muy agradable.
En invierno, las bodegas ofrecen experiencias más íntimas y personalizadas. La gastronomía gana protagonismo, especialmente en entornos como Santo Domingo de la Calzada.
CINCO LUGARES QUE NO SE PUEDE PERDER
- Sajazarra, con su castillo y murallas medievales, está reconocido oficialmente en el catálogo de Los pueblos más bonitos de España.
- Briones, situado en una colina, es famoso por su arquitectura medieval y el Museo Vivanco de la Cultura del Vino.
- La senda de los Dinosaurios, en Enciso.
- La cueva de los Cien Pilares, en Arnedo.
- Parque Natural de Sierra de Cebollera, para los amantes del senderismo, con rutas como las Cascadas del Puente Ra (de forma circular, casi siete kilómetros) y los senderos de la Laguna de Cebollera (catorce kilómetros) y del Achihuelo (9,5 kilómetros).












