Por David Lorenzo

Se conoce con el nombre de Gobernación de la Nueva Andalucía a la que posteriormente se dividió en la Provincia del Río de la Plata y del Paraguay. Este territorio es aproximadamente la parte norte de los países de Argentina y Paraguay hoy en día.

Este territorio fue conquistado por Pedro Hernández de la Serpa. Aunque algunos afirman que partió directamente desde San Lúcar de Barrameda con destino a Indias parece probable que pasara por el Archipiélago. Además es posible incluso que realizara contactos con comerciantes canarios para que su incursión tuviese éxito en el Nuevo Mundo.

El siglo XVI es sin duda uno de los periodos más efervescentes en el proceso de la conquista de América. Aunque para mediados del 1500 ya habían sido tomados los dos grandes imperios Sudamericanos: el Azteca y el Inca, todavía quedaban extensos territorios por ocupar. Posiblemente no fueran los más ricos, pero aportaron grandes beneficios a sus conquistadores.

Todo parece indicar que Canarias tuvo un papel determinante en la conquista de este nuevo territorio en nombre del Emperador, Carlos V. Este hecho ha pasado desapercibido durante siglos. Sin embargo estudios realizados durante el siglo XX permitieron saber que hubo una más que probable actuación de comerciantes canarios (especialmente grancanarios) en esta ocupación.

Hernández de la Serpa sufrió una sublevación a bordo de sus barcos tras partir de la Península. Esto le obligó a parar en los puertos del archipiélago para reabastecerse de hombres suficientes para poder ocupar el territorio con éxito. Elige como destino la isla de Gran Canaria, que se encontraba dentro de la ruta del conocido “Triángulo comercial canario-americano”.

A cambio de hombres Serpa prometía relaciones comerciales futuras con sus socios. Incluso llegó a acordar otro tipo de pactos, como derechos a vender esclavos en su territorio. Esto tenía un doble beneficio para sus socios. El primero era que tanto les permitía conquistar como comerciar desde un comienzo con tierras recién conquistadas. En segundo lugar esto permitió que algunos canarios fueran de los primeros en poblar estas nuevas tierras.

Sus socios van a ir, poco y poco cumpliendo sus promesas. Iban a salir muy beneficiados de las relaciones comerciales. Serpa había hecho tantos acuerdos interesantes con ellos que muy pocos de los que trataron con él se negaron a colaborar. Los pactos eran beneficiosos en todos los aspectos.

Para saber más:

  • Blanco Montesdeoca, Joaquín; Lobo Cabrera, Manuel (1977) “Documentos acerca de la aportación canaria a la conquista de la Nueva Andalucía”. En II Coloquio de historia Canario-Americano. Las Palmas de Gran Canaria: Mancomunidad de Cabildos