Por Luca Saavedra
Ilustraciones Ilustre Mario

Descender al interior de unas cuevas, un acuario donde caminar entre tiburones, viajar durante unas horas al pasado, poner rumbo hacia otra galaxia o descubrir todo lo que puede esconder una montaña. Y es precisamente esa experiencia la que, muchas veces, termina inclinando la balanza y convirtiéndose en el motivo perfecto para organizar el viaje.

VALLADOLID

Puerto Espacial

Cruzamos la puerta y, de repente, dejamos de estar en Valladolid. Darth Vader, soldados imperiales, naves y escenarios nos reciben en el Puerto Espacial, una colección privada inspirada en el universo de Star Wars que consigue transportarnos a una galaxia muy, muy lejana.

Da igual si somos auténticos seguidores de la saga o si simplemente acompañamos a los más pequeños. Es difícil no detenerse a observar cada detalle y acabar buscando la foto perfecta junto a alguno de sus personajes más icónicos.

MALLORCA

Cuevas del Drach

Algunas de las mejores aventuras pueden esconderse bajo tierra. Descendemos al interior de las cuevas del Drach y, poco a poco, aparecen estalactitas, estalagmitas, galerías y un inmenso lago de aguas tranquilas.

El recorrido nos conduce hasta el lago Martel, uno de los mayores lagos subterráneos de Europa. Es entonces cuando las luces se apagan y comienza uno de los momentos más esperados de la visita: un concierto de música clásica sobre el agua.

TOLEDO

Puy du Fou España

A una hora de Madrid como destino, dejamos atrás el presente durante un tiempo para disfrutar de caballeros, artesanos, aves rapaces y personajes de otra época que nos hacen recorrer la historia de nuestro país en Puy du Fou España.

Entre espectáculos, exhibiciones ecuestres y poblados históricos, cada rincón nos traslada a una época diferente. El broche final lo pone El sueño de Toledo, un espectáculo nocturno que convierte la historia en una experiencia inmersiva que deja huella a todos los presentes.

LA RIOJA

Cuevas de los Cien Pilares

Cuesta imaginar todo lo que puede esconder una montaña. Bajo el cerro de San Miguel nos adentramos en la cueva de los Cien Pilares, un sorprendente conjunto de galerías y estancias excavadas en la roca que comenzó siendo refugio durante la Alta Edad Media.

Con el paso del tiempo también acogió bodegas, corrales, pajares y leñeras. Recorrerlas hoy es descubrir una forma de vida que el tiempo conservó bajo la montaña y que hoy cuesta imaginar.