La primavera nos invita a depurar, despertar y reconectar con la naturaleza. Compartimos algunas claves para acompañar esta estación y apoyar su hígado y su vesícula.

La primavera es la estación favorita de muchas personas, la mía también. Es una época en la que la naturaleza se despide del sueño y la lentitud invernal para recibir el aumento de temperatura con una explosión de color. Los árboles comienzan a tornarse verdes, empiezan a salir los primeros brotes, y sentimos el zumbido de la vida a través de los insectos y pájaros que revolotean a nuestro alrededor. 

Según la medicina china, la primavera tiene una energía de ascensión, de despertar, comienzo y depuración. Después del invierno, esta estación nos invita a depurar, a salir y conectar con lo natural. Esta medicina ancestral considera que en el interior de nuestro cuerpo se activan dos protagonistas: el hígado y la vesícula biliar.

Estas son algunas claves para sentir la ligereza de la energía de la primavera y al mismo tiempo depurar el organismo. El verde, los sabores ácido y amargo son los predominantes. Basándonos en esto, las infusiones en ayunas de diente de león, boldo o cardo mariano son ideales para apoyar las funciones de nuestro hígado. Puede tomar una infusión en ayunas sola o combinar las tres, como hacían nuestras abuelas desde su sabiduría. 

En lo que se refiere a las comidas, se debe aumentar el número de hojas verdes y aportar un toque de ácido del cítrico. Que la rúcula, crucíferas y el apio llenen de color su nevera. Las ensaladas vuelven a tomar fuerza en primavera y verano, para refrescar nuestro cuerpo. 

Por último, aprovechando la quietud de este vuelo, les animo a conectar con la naturaleza, ofrecer descanso a su cuerpo y encontrar espacios de calma para sentir la sutil energía de la primavera, que acompasa el canto de los gorriones en las mañanas.