Texto: Isabel Otero
Fotos: Mónica R. Goya
Como capital, Oviedo alberga los organismos oficiales de la comunidad y anualmente es la sede de la celebración de los Premios Princesa de Asturias. Desde el aeropuerto y en escasos cuarenta minutos, se llega al centro, donde se localizan algunos de sus principales atractivos. Oviedo está pensada para pasear; sus innumerables plazas invitan a gozar del ambiente callejero. Visite la plaza y la catedral de San Salvador con su torre gótica. La plaza del Fontán es un espacio con mucho encanto; sus pórticos, el mercado y los edificios de colores no pasan desapercibidos, es el lugar idóneo para disfrutar de la infinidad de productos asturianos frescos y como no, de una sidrina.
Vale la pena una parada en el patio de la antigua Universidad, un claustro franciscano de acceso gratuito. No muy lejos y tras la plaza de la Escandalera llegará al Teatro Campoamor, un referente en el ámbito de la lírica a nivel internacional; resulta sencillo imaginar el glamur del desfile de personalidades por sus alrededores. Es inevitable dar un paseo por el Campo de San Francisco, un parque de grandes dimensiones, muy cuidado y con espacios para toda la familia. Déjese envolver por la calma, experimente una sensación de armonía y bienestar, aproveche la oportunidad de respirar más despacio y de mirar con atención plena todo lo que Oviedo ofrece.
Puxa Europa, the future is now es el lema de la candidatura de Oviedo a Capital Europea de la Cultura en 2031, lo que la impulsará como motor de desarrollo, cohesión y proyección internacional. La iniciativa se celebra desde 1985; el año pasado ostentaron el título Chemnitz (Alemania) y Nova Gorica (Eslovenia), y en 2031 será el turno de España y Malta.
A UN TIRO DE PIEDRA
Con una ubicación privilegiada, Oviedo es el campo base ideal para otras visitas imprescindibles dentro de Asturias. A tan solo media hora se encuentran tanto Gijón como Avilés, núcleos representativos de un pasado íntimamente ligado a la historia del carbón.
Imposible no probar las sabrosísimas tejas de almendra y chocolate de la confitería Rialto. Existen muchas leyendas en torno a ellas, tanto sobre su posible origen ruso como sobre la existencia de un ingrediente secreto. Esto último puede ser lo que, como comprobará, las hace adictivas.
Santa María del Naranco, declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco en 1985, y San Miguel de Lillo, parcialmente reconstruida por un derrumbe, son iconos de un arte único de formas aparentemente sencillas que le transmitirán paz y sosiego.
CURIOSO
En Oviedo existen más de cien esculturas de diferentes personajes. Es recomendable hacer un recorrido por las más famosas: La Regenta, la de Woody Allen o la más fotografiada, Mafalda, una réplica de la de Buenos Aires.













