Texto: Raquel Álvarez

Foto: Estefanía Briganty (Acfi Press)

Video: Rafael Hernández Álvarez (Acfi Press)

 

Anaibi Cabrera Ramos, de treinta y siete años y natural de Tejeda, desarrolla su labor profesional como sobrecargo y verificadora en Binter, donde destaca por su dedicación, profesionalidad y trato cercano.

¿Cómo llegó a Binter?

Había hecho la carrera de Turismo y me dedicaba a hacer prácticas en los hoteles. Un día de la playa con mi madre, pasamos por delante del aeropuerto y me dijo: «¿Por qué no eres azafata?». Entré en un curso, apliqué a Naysa y ahora ya hago once años en Binter. 

¿Cómo es su día a día? 

La jefa de cabina controla y maneja la parte de la cabina de los pasajeros. Es la responsable de los tripulantes. Está ahí preparada para cualquier cosa que haya que gestionar.

Usted suele trabajar en los aviones Embraer, que cubren las rutas nacionales. ¿Cómo es la reacción de los pasajeros peninsulares que vuelan por primera vez en Binter?

Bueno, bueno, eso es extraordinario. Primero, se sorprenden por la amabilidad que desprendemos los canarios y por el modo canario que se respira en todos los aviones. También se asombran del servicio a bordo, del aperitivo, del sabor de la chocolatina, que es característica, de la revista NT, de sabores como la mantequilla, el mojo canario, el queso, las bebidas, los vinos canarios; nos dicen que agradecen mucho estos detalles. También nos destacan muchísimo la comodidad, que la fila sea de dos, que las piernas tengan más hueco, y la limpieza de los aviones, eso también nos lo comentan mucho.

¿De dónde le vino su afición por los calados y la idea de las alpargatas?

Llevo veinte años calando, fue una afición que se me despertó superjoven. Luego pasé una etapa complicada y me recomendaron hacer algo en lo que yo estuviera tranquila. Me presenté a un curso en el que había que crear una marca, un logo, una colección cápsula, pero que todo fuera enfocado al calado. Como mi gran pasión de toda la vida son los zapatos, decidí crear las alpargatas caladas y la marca la dediqué a mi madre. Gustó muchísimo y ahí sigo. 

¿En qué se inspira para sus diseños tan originales?

En la flor del almendro de Tejeda, por ejemplo, y en lo que vea de un municipio que me inspire; algo natural, un monumento, una fuente… 

¿Cuál es su sueño?

Ser diseñadora de zapatos. Poder hacer un curso, un máster y desarrollar una carrera de diseño.