Texto y fotos : Salvador Aznar
He visitado San Sebastián (Donostia en euskera) en varias ocasiones y épocas, y con cada una de ellas me he ido enamorando de esta encantadora ciudad.
Situada en un privilegiado entorno natural de la costa del golfo de Vizcaya, bañada por el mar Cantábrico y rodeada de verdes montañas, San Sebastián es desde finales del siglo XIX un conocido y atractivo destino turístico y de veraneo. La amplia bahía de arena que se extiende entre los montes Urgull e Igeldo alberga las famosas playas de La Concha y de Ondarreta.
Un elegante paseo marítimo, en el que destaca el Balneario de La Perla, bordea las playas hasta llegar al antiguo edificio del Casino, que actualmente es la sede del Ayuntamiento de la ciudad. Siguiendo la línea de costa, inmediatamente alcanzamos el puerto deportivo y al antiguo barrio de pescadores; y, sobre este, el monte Urgull, en cuya cima se alza el castillo de la Mota.
Bajo el monte, entre el mar y el río Urumea, se extiende el casco viejo de la ciudad. Allí se concentran todo tipo de comercios y bares donde podrás degustar los famosos pintxos, así como pescados frescos y otras ricas especialidades de la cocina vasca.
Entre la amalgama de estrechas callejuelas de la zona, destaca la barroca fachada de la basílica de Santa María del Coro, y muy cerca, abriéndose un hueco entre las abigarradas construcciones, nos encontramos con la plaza de la Constitución rodeada de edificios con balcones, que servía en otros tiempos como eventual plaza de toros durante las épocas estivales. En la actualidad, es una de las zonas más concurridas de esta parte de la ciudad y entre sus antiguos soportales se alojan numerosos bares, restaurantes y terrazas.
Dejando el casco viejo, seguiremos nuestro recorrido pasando por el popular Mercado de la Bretxa, caminando junto a antiguas casas señoriales, entre las que destacan el Teatro Victoria Eugenia y el Hotel María Cristina, hasta llegar a la plaza de Guipúzcoa.
Tras visitar la cercana catedral del Buen Pastor de San Sebastián, de estilo neogótico, y los antiguos edificios que la rodean, tales como el de Correos y Telégrafos, podremos continuar nuestra ruta urbana, cruzando el río por el monumental puente Maria Cristina, en cuyos extremos se alzan cuatro enormes farolas creadas por el escultor Mariano Benlliure.
Al otro lado del puente se halla la estación de tren; desde allí seguiremos descendiendo la desembocadura del río. En esta zona más moderna de la ciudad, a orillas del río, se encuentran el Palacio de Congresos y el Auditorio Kursaal, famoso por ser la sede principal del famoso y reconocido Festival de Cine de San Sebastián. Un festival que cada mes de septiembre convierte a la ciudad donostiarra en un escenario de cine, con la afluencia de numerosas estrellas nacionales e internacionales.
En definitiva, San Sebastián es una ciudad cosmopolita de vocación internacional, que también sabe mantener las tradiciones culturales vascas. Todas estas razones invitan a conocerla y disfrutarla en cualquier época del año.













