Por Nataly Díaz
Ilustración Elena Galarza

La pregunta ¿qué tienen en común una raqueta, una bicicleta, una cámara, una novela y una talla barroca? Más de lo que parece. Todas nos sirven para seguir el rastro de algunos de los nombres que Murcia ha regalado al deporte, la cultura y el arte. Algunos son historia; otros todavía la están escribiendo.

LAS LUMBRERAS, TERRITORIO DEL BALA 

Si hay alguien que conoce bien las carreteras de medio mundo es Alejandro Valverde. Pero las primeras pedaladas fueron mucho más cerca. Nació en Las Lumbreras, en Murcia, y con apenas nueve años consiguió su primera victoria. No tardaría demasiado en ganar
se un apodo que acabaría acompañándolo durante toda su carrera: el Bala.

Ganó la Vuelta a España, se proclamó campeón del mundo y subió al podio de algunas de las grandes clásicas del ciclismo. Más de dos décadas sobre la bicicleta dan para muchos kilómetros y también para dejar huella en casa. En Las Lumbreras encontramos una escultura dedicada al ciclista, realizada con vidrio reciclado y crea da como homenaje durante su última Vuelta a España.

LA CAPITAL Y PUERTO LUMBRERAS ENTRAN EN ESCENA 

Entre la huerta, la plaza de las Flores y la catedral, Murcia vio nacer a Jaime Lorente. Conocido por su papel de Denver en La casa de papel, después llegaron otras producciones como Élite o El Cid. Antes de ponerse delante de las cámaras se formó en la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia. La ciudad puede presumir así de haber sido su primer escenario.

Cambiamos de lugar y nos vamos hasta Puerto Lumbreras. Entre el Castillo de Nogalte y sus curiosas casas cueva nació Ginés García Millán, un rostro habitual del teatro, el cine y la televisión desde hace décadas.

MURCIA LLEVA SU FIRMA 

Volvemos a la capital, pero esta vez retrocedemos hasta 1707. Ese año nació aquí Francisco Salzillo, uno de los grandes nombres del Barroco español. Casi tres siglos después de su muerte, basta pasear por la ciudad para comprobar que su huella sigue muy presente: da nombre a una de sus principales avenidas y su obra tiene casa propia en el Museo Salzillo, junto a la iglesia de Jesús.

EL NÚMERO UNO DE EL PALMAR

Hay pocas dudas sobre quién ocupa hoy el primer puesto de esta particular lista. Carlos Alcaraz nació en El Palmar y desde muy pequeño aprendió a empuñar una raqueta. Lo que vino después ya lo conocemos: Grand Slams, el número uno del mundo, grandes finales… Su palmarés creció muy rápido, pero su punto de partida nunca se movió. El Palmar presume de él, literalmente. A la entrada nos recibe un mural de cuatrocientos metros cuadrados con Alcaraz en pleno golpeo. Es difícil encontrar una bienvenida más clara: aquí sabemos perfectamente quién juega en casa.

CARTAGENA ENTRE LÍNEAS 

Antes de llenar librerías, Arturo Pérez-Reverte pasó más de veinte años contando guerras como reportero. Mucho antes aún estaba Cartagena, la ciudad en la que nació y a la que ha seguido unido con el paso de los años. Quizá no sea casual que el mar, los barcos, las aventuras y las batallas aparezcan una y otra vez en las historias de un escritor que creció mirando al Mediterráneo. Después llegarían El capitán Alatriste, La tabla de Flandes, El club Dumas o La reina del sur, millones de ejemplares vendidos y su entrada en la Real Academia Española. Desde 2026, además, el capitán Alatriste tiene su sitio en Cartagena. Una escultura de bronce de más de dos metros lo representa en la plaza del Cuartel del Rey, frente al Arsenal.