Texto y fotos Mónica R. Goya

Los meses más fríos se prestan a escapadas con la cultura como protagonista. Y Oviedo, candidata a Capital Europea de la Cultura 2031, es el destino perfecto para ese fin. Asturias es el paraíso de la eterna llovizna, y pocas ciudades están más hermanadas que Oviedo cuando llueve, particularmente el casco antiguo. Por sus rincones, incluyendo la zona del Fontán, merece la pena disfrutar de todo lo que esta ciudad tiene de único antes de empezar el recorrido cultural. Desde las tiendas de delicias autóctonas que ofrecen los mejores souvenirs comestibles –incluyendo dulces como las casadiellas o marañuelas, y conservas artesanas como las de Güeyu Mar– hasta las sidrerías que permiten disfrutar de la vida ovetense sin filtros, lo ideal es regalarse unas horas para pasear sin rumbo y
dejarse sorprender.

Para comenzar a zambullirse en el ambiente cultural de Oviedo, nada como prestar atención al sinfín de estatuas, obras de artistas consagrados como Botero, que conviven en sus calles. El Museo de Bellas Artes de Asturias alberga una colección que merece la pena
visitar, particularmente para descubrir el trabajo de artistas de la zona, como Nicanor Piñole. No muy lejos de allí, el teatro Filarmónica es el hogar del arte dramático en Oviedo. Además, en su programación destaca la amplia oferta gratuita, incluyendo ciclos de cine independiente.

El teatro Campoamor, inaugurado a finales del siglo XIX y escenario habitual de los Premios Princesa de Asturias, acoge a lo largo del año la programación ovetense de ópera, así como música sinfónica y teatro, además de zarzuela y jazz.

Asimismo, la ciudad está inmersa en un renacer literario. Además de la centenaria librería Cervantes, aperturas recientes, como Matadero Uno o La Tercera Palabra, están dinamizando la vida cultural de la urbe con una programación ecléctica.

El legado arquitectónico oveten se incluye algunos de los ejemplos mejor conservados de arte prerrománico (un estilo único que surgió entre los siglos VIII y X), como son Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo o Santullano.

Por último, la cultura tradicional asturiana se deja ver y escuchar en el centro y el casco antiguo de la ciudad gracias a los tradicionales pasacalles de la Banda de Gaitas Ciudad de Oviedo, así como otras agrupaciones folclóricas, que consiguen crear un ambiente festivo todos los fines de semana en la capital asturiana. 

Dónde comer

Una visita a la capital asturiana nunca estará completa sin disfrutar de la rica cultura gastronómica. Restaurantes con solera como Casa Fermín, sidrerías con buena materia prima como Alterna o pastelerías como Rialto y Camilo de Blas nunca defraudan.