Por Álvaro Morales
Fotografía Saioa Arellano
Duques, marqueses, condes… Qué más da. Incluso en pleno siglo XXI se mantienen privilegios, tradiciones y denominaciones más propias de la antigüedad, pero, al menos en lo que nos toca aquí, eso importa poco si, más allá de terratenientes y posesiones, gozamos como verdaderos nobles, como auténticos marqueses, de rincones atlánticos de fina arena rubia, sol y sal marina dignos de grandes señores. Y eso es lo que ocurre con la célebre playa del Duque, en una de las zonas turísticas más selectas de Adeje. Una combinación perfecta de mar en calma, refrescantes baños, zona de saltos y el paquete completo de una cala de ensueño.
Por la zona en la que se encuentra, su belleza, sus completísimos servicios y la más que selecta colección de hoteles anexos o cercanos, la playa del Duque, en Adeje (sur de Tenerife), casi parece la típica cala privada que, por desgracia, sigue habiendo en algunos lugares del mundo. Pero no; para nada. Aunque las avenidas y paseos cercanos presentan material de máxima calidad, pese a los centros comerciales de alto nivel y los hoteles de cinco estrellas que se suceden por esta área anexa a las calas de Fañabé, este verdadero privilegio de fina arena rubia, sol casi garantizado en granparte del año y refrescantes baños en un Atlántico, por lo general, en calma es para todos y bien merece una visita. Un larga y aprovechada visita.
Se trata de la playa número catorce de los dos municipios con mayor oferta hotelera, comercial y turística del sur tinerfeño (Arona y Adeje) si se comienzan a contar desde la aronera de Los Cristianos. Muy cerca de la triple playa de Fañabé, con sus rompeolas que garantizan baños tranquilos y seguros, la del Duque aparece justo detrás de un pronunciado cabo, como escondida. No posee diques que rebajen las mareas, pero este saliente y la barrera de rocas situada hacia el suroeste le dan forma de semibahía protegida con partes de más corrientes y otras muy dormidas que, encima, calientan la temperatura del agua cuando se suceden esos días eternos de sol potente de las ver tientes sureñas de Canarias, desde temprano hasta la puesta. Esas geniales jornadas en las que disfrutar a fondo del Atlántico y de múltiples actividades (submarinismo, excursiones…). Por si fuera poco, cuenta con servicios completos que nos permiten comer, optar por tumbonas, arena caliente o más fresquita, baños variopintos y paseos en busca de compras, comidas distintas u otras playas cercanas.
Para muchos, la del Duque es de las mejores playas del sur tinerfeño. Eso hace que, en ciertos días, haya incluso sensación de exceso de bañistas, pero sus cuatrocientos metros de largo permiten espacio suficiente para encontrar el lugar ideal para pasar un gran rato, sobre todo en bajamar y siempre con ese buen tiempo y ese sol que hacen, incluso, que el agua hasta parezca poco fría para refrescarse bien, aunque eso cambia, por supuesto, dependiendo de la hora y de la etapa del año. Por eso, resulta lógico en contrarse con familias enteras, muchos tu ristas de los hoteles cercanos o de paso, numerosos jóvenes locales y bañistas habituales o ávidos de un buen día de relax sin grandes riesgos, aunque con el mar siempre hay que tener cuidado.
Se trata de una playa de alta calidad en sus aguas, limpia y de colores turquesa, verdes intensos y sutiles azules. Tanto que constantemente renueva la bandera azul y es, sin duda y desde hace mucho, una de las más prestigiosas y recomendadas de la isla. Solo queda acudir y comprobarlo cualquier día del año. Una playa del Duque para sentirse un marqués o marquesa desde la más acérrima defensa de lo público, del mar para todos.



DETALLES:
Ubicación: en el sur de Tenerife, en Adeje, cerca de las playas de Fañabé.
Bandera azul: sí, renovada en 2026.
Socorristas: sí.
Zona surfista: no es lo habitual, pero hay días en los que se forman pequeñas olas apetecibles.
Playas nudista: no.
Restaurantes: amplísima oferta anexa o cercana, aparte de chiringuitos.
Baños: sí.
Duchas: sí.
Sombrillas y tumbonas: sí, en zonas cercanas a los hoteles.
Adaptada para discapacitados: sí, en diversas zonas.
Aparcamientos: sí, en las cercanías.
Transporte púbico: sí.
Perros: no.
Curiosidades: en su vertiente izquierda, mirando hacia las playas de Fañabé, el cabo existente regala una zona aprovechada por muchos bañistas, sobre todo los más jóvenes (la mayoría de la zona o turistas que los imitan), para lanzarse desde diversas alturas, principalmente con marea alta y mar en calma. Al otro extremo, recorridos los cuatrocientos metros de longitud, acaba la selecta y amplia oferta de hasta catorce playas (algunas con varias áreas de baño) de esta parte del sur tinerfeño, desde la de Los Cristianos (Arona), y comienza un litoral marcado por los callaos, aunque la zona cercana de La Caleta, aún en Adeje, esconde la excelente, alternativa y paradisíaca playa del mismo nombre, de lo menos explotado turísticamente (hasta ahora).






