Texto: Juan Manuel Pardellas
Salir de Canarias en el vuelo de Binter hacia Badajoz nos permite descubrir una ciudad llena de historia, paseando por la alcazaba y por plaza Alta y admirando los orígenes moriscos de la ciudad. Empiece con una de las tostadas premiadas, ya que esta aspira a convertirse en la capital mundial del desayuno. Puede pasear por la plaza del ayuntamiento, la catedral del siglo XIII y las calles de alrededor. Recuerde visitar Mérida y sus ruinas romanas, el núcleo medieval de Zafra, Jerez de los Caballeros y sus leyendas templarias o Salvaleón, donde se crían algunos de los mejores cerdos ibéricos.
Elvas
La segunda escala es Elvas. De camino ascendente hasta el castillo, nos encontramos con el templo de las Dominicas, de diseño octogonal y levantado en 1543 sobre la antigua iglesia de los templarios, totalmente azulejeada hasta la cúpula. Justo enfrente, se levanta el Pelourinho, un mástil de mármol del siglo XVI con un gancho de hierro en su parte superior del que se colgaban hasta la muerte a los delincuentes. Nos queda llegar hasta el castillo islámico levantado en el siglo XIII. Desde aquí se divisa el fuerte de Graça, de estructura estrellada y declarado Patrimonio de la Humanidad.
Estremoz
Seguimos hasta Estremoz, tierra de mármol y vino. En esta ocasión, solo pararemos en la plaza de Rossio Marqués de Pombal. Todos los sábados se instala un mercado muy popular de antigüedades, artesanía, frutas y verduras frescas de todos los tamaños, colores y precios. Y quesos, embutidos y dulces. Lo más probable es que entre el apetito. Se encuentra en el lugar perfecto para probar la cocina alentejana. Encontrará sabores comunes a los de las islas, por ejemplo, la sopa que sabe a mojo verde, porque no se escatima en cilantro y ajo. No falta el cerdo, el cordero, muy especiados, y el pan rico. Quesos, aceitunas y dulces también deben acudir a su mesa.
Évora
Nuestra ruta hasta Lisboa tiene parada obligada en Évora, Patrimonio de la Humanidad. Visitamos la iglesia de San Francisco (siglo XVI) y entramos en la capilla de los Huesos (siglo XVII), con las paredes cubiertas por miles de huesos y calaveras. Desde la plaza de Giraldo ascendemos la rúa Cinco de Octubre hasta las ruinas del Templo Romano, construido en el siglo I. Unos metros antes aparece imponente la catedral medieval de Nuestra Señora de la Asunción, el templo medieval más importante de Portugal, del siglo XII.
Lisboa
Y llegamos a Lisboa. Lo imprescindible lo va a encontrar en todas las guías. Le propongo algo más. Pasee por la avenida de la Libertad hasta la plaza Restauradores y observe dos mundos: a ambos márgenes, las grandes marcas de ropa, y en la misma plaza, los humildes puestos de artesanos. Cuando llegue a Restauradores, cruce hasta las plazas de Rossio y Martin Moniz y mézclese en el crisol de naciones, sobre todo africanas y asiáticas. En algún momento desembocará en la plaza del Comercio. Disfrute de una de las puestas de sol más románticas del planeta.
De las muchas propuestas culturales y gastronómicas, buñuelo de bacalao en mano, trate de encontrar un sitio libre en el mercado gastronómico Time Out o, por qué no, acérquese al mercado LX Factory, con originales galerías de arte, tiendas de ropa, de decoración y restaurantes portugueses e internacionales.
Una noche hágase un regalo. Reserve en Mesa de Frades. Es probable que le cante casi al oído alguna estrella del fado. Y lo recordará toda su vida.






