Texto: Cristina Torres Luzón
Promover una salud bucal adecuada no solo mejora nuestra sonrisa, sino que además contribuye al bienestar general del cuerpo. Cada vez existen más estudios que demuestran la interrelación de los diferentes sistemas del organismo con la cavidad bucal. Saber qué cuidados requiere desde la infancia nos permitirá prevenir problemas de salud e incrementar nuestra calidad de vida.
A la hora de valorar la salud bucal muchas personas consideran exclusivamente que esta se basa en la realización regular de la higiene dental tras la ingesta de alimentos. Sin embargo, el cuidado de la boca va más allá de esta práctica cotidiana.
Existen otras rutinas de limpieza bucal menos conocidas, como el oil pulling, una práctica originaria de la medicina ayurvédica. Consiste en realizar enjuagues bucales con aceites específicos, generalmente en ayunas, para luego escupirlos. Esta práctica ofrece varios beneficios, como la reducción de bacterias y placa en la boca, la mejora del aliento y la disminución de la inflamación de las encías, lo que ayuda a prevenir enfermedades periodontales.
Más allá de la higiene bucal, existen otros factores clave que influyen en la salud. Durante la infancia, aspectos como el desarrollo mandibular y los posibles problemas en la mordida suelen ser ignorados, a pesar de que un diagnóstico precoz es crucial. Es fundamental destacar los beneficios de introducir la alimentación a trozos (BLW), ya que favorece el desarrollo osteomuscular adecuado. Además, es importante realizar revisiones periódicas con odontólogos especializados en esta área para asegurar un desarrollo bucal óptimo.
Un aspecto que a menudo pasa desapercibido es la respiración bucal. Muchos niños, debido a infecciones respiratorias, adoptan la respiración por la boca en lugar de la nasal, un hábito que, en muchos casos, persiste a lo largo de su vida. La respiración bucal crónica puede generar diversos problemas orales, como sequedad bucal, mayor susceptibilidad a las caries, encías inflamadas e incluso el riesgo de disbiosis intestinal. Es fundamental restaurar la respiración nasal lo antes posible, incluso en la edad adulta, para recuperar y mantener la salud general del cuerpo.






