Por David Lorenzo

Pocos personajes históricos han sido tan polémicos como el químico alemán Fritz Haber. A pesar de que fue merecedor de un Premio Nobel de química cometió errores graves. Su patriotismo le llevó a intentar que su país ganara la I Guerra Mundial sin importar el precio.

Nació en 1868 en una familia judía de Breslau, territorio que actualmente pertenece a Polonia y que recibe el nombre de Wroclaw. Desde muy joven comienza a demostrar competencias matemáticas. Para 1886 logra ingresar en la Universidad de Heidelberg como alumno de química. En ella tuvo como maestro al célebre químico Robert Bunsen. Por si no fuera poco posteriormente pasa a la Universidad de Berlín contando con otro importante profesor, August Wilhelm von Hofmann. Dicho de otra forma, tuvo la oportunidad de formarse con algunos de los científicos más destacados de la época.

Desde 1906 comienza sus estudios centrados en la sintetización industrial del amoniaco. Tres años después logra grandes avances gracias a la colaboración que recibe de Carl Bosch. En sus investigaciones descubrieron que se puede conseguir amoniaco a través del nitrógeno e hidrógeno. Este método comenzó a ser usado a partir de 1913 en el mundo agrario. Su invento permitía fabricar de manera rápida y barata grandes cantidades de abono nitrogenado. Esto mejoraba los nutrientes de la tierra y garantizaba una mayor producción en los campos. Más que nunca se pensó que podía acabarse con el hambre en el mundo.

Mientras trabaja en el Instituto de Física y Electroquímica de Berlín-Dahlem entra a colaborar con el gobierno de Alemania durante la I Guerra Mundial. Se encargó de liderar el Departamento de la Guerra Química del Ministerio de la Guerra alemán. Sus conocimientos en el ámbito de la química fueron decisivos para la aplicación de la guerra química.

En un comienzo Haber y su equipo únicamente se van a centrar en la realización de máscaras de gas para proteger a los soldados alemanes. Pero no mucho después comienzan a trabajar en la fabricación del gas dicloro, mostaza, etc. El objetivo era que sirvieran en la guerra de trincheras. Querían lanzarlas cuando tuvieran viento favorable al frente del enemigo. Sin embargo esta técnica no resultaba siempre útil. El viento cambiaba constantemente y no fueron raras las veces en las que se dañaban a sí mismos.

Era la primera guerra en la que se emplean gases químicos contra el enemigo. Esto fue muy impopular, puesto que fueron prohibidos durante la Convención de La Haya de 1907. Aunque fueron los franceses los primeros en usar gas lacrimógeno los alemanes fueron pioneros en utilizar la química como arma de guerra masiva. Como otras tantas estrategias usadas en la I Guerra Mundial no sirvió de nada (solo el 3% de los muertos fueron por gas). Únicamente para que murieran algunas personas más o sufrieran terribles dolores, ceguera, etc.

Precisamente fue el paso de gigante en el mundo de los fertilizantes el que  hizo que Haber ganara del Premio Nobel de Química en 1918. Resulta paradójico que a pesar de su papel en la guerra química se le diera dicho galardón el mismo año que acabó la Gran Guerra. Sin embargo el tribunal de los Nobel entendió que sus actos en la guerra no eran causa suficiente para no premiar su trabajo. Esto le ayudo a ser mundialmente reconocido, algo que le fue de ayuda para esconder su participación en la I Guerra Mundial.

Pero a pesar de su éxito laboral no la tuvo en lo personal tras acabar la guerra. Su pueblo natal dejó de ser alemán y pasó a ser polaco. Por si fuera poco en 1933 tras el ascenso del partido Nazi decide abandonar el país que intentó defender durante la I Guerra Mundial. Por su origen judío fue progresivamente apartado de los círculos intelectuales alemanes. Finalmente emigra a Cambridge, donde logra una plaza como profesor en la universidad. Falleció en Suiza en 1934 mientras viajaba con dirección a Israel.

Para saber más:

  • Charles, Daniel (2005) Between Genius and Genocide: The Tragedy of Fritz Haber, Father of Chemical Warfare. Londres: Hardcover
  • Katz, Miguel “la quimica y sus contextos: el caso de Fritz Haber”. Enlace: https://goo.gl/AzYw3Z