Por: Natalia Barreto
Dicen que las mejores cosas vienen en frascos pequeños. El Hierro podría ser la prueba de ello. En sus poco más de doscientos sesenta kilómetros cuadrados guarda una despensa con mucho que contar y, sobre todo, mucho por saborear. Aquí la gastronomía tiene mucho que ver con el lugar. Con la tierra volcánica, con el campo, con el mar y con una forma de cocinar que ha sabido pasar de generación en generación. Recetas sencillas, buenos productos y sabores que nos dicen de dónde vienen. Esta vez no solo vamos a recorrer El Hierro. Vamos a comérnoslo.
QUESO
Si hay un ingrediente que se cuela una y otra vez en la cocina de esta isla, ese es el queso. Se elabora principalmente con una mezcla de leche de cabra, vaca y oveja, y podemos encontrarlo fresco, tierno, semicurado o curado. Uno de los más característicos es el ahumado, que adquiere un aroma y un sabor muy particulares. Solo, acompañado o formando parte de algunas de las recetas más queridas de la Isla, aquí el queso juega en casa.
CALDO DE QUESO
Y si el queso es importante en El Hierro, era cuestión de tiempo que acabara también dentro del caldero. El caldo de queso es uno de esos platos que reconfortan desde la primera cucharada. Papas, cebolla y ajo forman la base y, casi al final, se incorpora el verdadero protagonista: el queso herreño. El resto puede variar dependiendo de quién se ponga frente al fuego. Una receta humilde, de raíces pastoriles, que generación tras generación sigue calentando las mesas herreñas.
PIÑA TROPICAL
Es momento de irnos al trópico. En el fértil valle de El Golfo crece uno de los grandes tesoros de la agricultura herreña: la piña tropical. El clima de la zona le regala una pulpa especialmente dulce, jugosa y aromática. Pero no siempre estuvo aquí. Llegó a finales de los años setenta como alternativa a la platanera, más castigada por los fuertes vientos, y acabó encontrando su lugar. Tanto que hoy es uno de los productos de los que El Hierro presume con orgullo.
VINOS
En una isla volcánica, hasta el vino lleva el paisaje dentro. Desde 1994, El Hierro cuenta con Denominación de Origen propia y sus viñas crecen donde el terreno no siempre se lo pone fácil: entre suelos volcánicos y pendientes escarpadas. Vijariego, baboso negro o gual son algunos de los nombres que merece la pena recordar antes de brindar. Blancos, tintos y dulces hacen el resto. Porque aquí la Isla también se descubre copa en mano.
QUESADILLA HERREÑA
Y llegamos al postre. La quesadilla es, probablemente, el bocado más herreño que podamos probar. Su receta mezcla queso fresco de la Isla con huevos, azúcar, harina, limón, canela y matalahúva, antes de pasar por el horno en sus característicos moldes con forma de flor. Y hasta aquí podemos contar. El resto hay que probarlo. ¿Un consejo? Dejar hueco para alguna en el equipaje de vuelta.






