Por Sonsoles Pérez Merino
Ilustración Carla González Lobo
La experiencia de vivir es un gran viaje y, como todo recorrido, va dejando huellas en nuestro interior: momentos de dicha, risas, encuentros, recuerdos, heridas y aprendizajes que vamos guardando en esa maleta invisible que todos llevamos dentro.
Cuando este viaje se detiene o cambia su rumbo de manera inesperada, por un proyecto que no sale, una relación que termina, un proceso de saludo cualquier circunstancia que no habíamos elegido, es cuando debemos conectar con eso que llamamos resiliencia, esa mano amiga que habita en nuestro interior y nos recuerda que podemos continuar con la siguiente etapa de nuestra vida.
Aceptar lo sucedido es el primer paso para avanzar. Las circunstancias no siempre se eligen, pero sí podemos decidir qué hacer con ellas. Y desde ahí llega el momento de soltar: expectativas, planes, ilusiones, miedos o aquello que ya no nos permite avanzar. Soltar
no significa olvidar, sino dejar de cargar con aquello que ya cumplió su función.
Esa parte del camino puede ser ardua y, en muchos momentos, atreverse a pedir ayuda es un gran empuje para continuar cuando las fuerzas no están presentes. Una palabra, una mano tendida o alguien que nos escuche pueden convertirse en ese apoyo que necesitamos para recuperar el equilibrio.
Soltar lo que pesa aligera el equipaje y, aunque para este no hay báscula, sí hay un gran medidor: la alegría recobrada, la ilusión y las ganas de emprender el siguiente recorrido. Y es ahí donde quizá descubrimos que hemos crecido. Miramos atrás y comprendemos que, aunque no elegimos todas las circunstancias que nos tocaron vivir, sí pudimos elegir cómo atravesarlas. Porque la resiliencia no
consiste en volver a ser quienes éramos, sino en descubrir la fuerza que nace después de cada experiencia.
Al final, viajar ligero no significa tener menos historia, sino aprender qué merece seguir viajando con nosotros. Aceptar, soltar y agradecer lo vivido nos permite continuar el camino con un equipaje más ligero y el corazón más libre.






