Omayra Torres Rodríguez, de cuarenta y cuatro años y de Güímar, es Auxiliar administrativa de Formación en Atlántica Handling.
En su tiempo libre, de forma totalmente altruista, dirige una escuela de baile en Arafo, donde entrena a niñas y niños en ballet, Carnaval y fit kid, una combinación de danza y acrobacia.
¿Cómo fue su toma en contacto con Binter?
Cuando estaba estudiando en la Universidad, me surgió la opción de trabajar los fines de semana como promotora de las tarjetas de fidelización. Trabajaba fidelizando clientes y ayudándoles a sacar las tarjetas de en la máquina de autofacturación. A partir de ahí, en 2005 nació Atlántica y yo un par de meses después puse mi currículum, y hasta hoy.
¿En qué consiste un día normal de trabajo?
En 2020 surgió la opción de poder venir aquí al departamento de Formación. Siempre estamos trabajando para las escalas. Si hay formaciones en cualquier escala, estamos pendientes tanto del teléfono como del correo para organizar los contenidos, mirando cursos, resolviendo dudas de los alumnos, y siempre estamos pendientes.
¿Cuál diría que es la principal cualidad de este departamento?
En el Sistema Binter, hay que tener un alto nivel en lo que es atención al cliente, porque esta empresa se caracteriza por tener una atención excepcional.
En su vida privada ha desarrollado una carrera en el mundo del baile. ¿Cómo surgió?
El baile para mí empezó, pues como cualquier niña, en las actividades extraescolares del colegio y en los recreos, bailando y haciendo coreografías con las compañeras. En las fiestas patronales de mi municipio, había un grupo de un equipo de competición de gimnasia rítmica. Hice los cursos para ser entrenadora de gimnasia rítmica, seguí con el baile y fundé la escuela.
Me ha comentado que, además de ballet, hay dos ramas diferenciadas, Carnaval y baile urbano, ¿verdad?
Tenemos divididas las clases por edades en turnos diferenciados. Uno de ellos es el nivel base, dedicado a todas las niñas, y, a su vez, las vamos metiendo en el fitkid, donde se trabaja el cuerpo en su conjunto y la expresión corporal. Aquellas niñas de competición, que entrenan más horas al día, tienen otro tipo de actividades los fines de semana.
¿Qué aporta el baile a la formación de sus alumnas?
El baile te hace libre y hoy en día nos falta un poco de libertad. Estamos todo el día corriendo con las agendas a tope. Es una manera de ser libre, aunque sean pequeñas, pero ya eso se les va quedando, junto con la importancia del trabajo en equipo. Son equipos, son compañeras, hacen deporte, es un deporte muy completo porque trabaja todo, por eso lo recomiendo bastante.






