Jonathan Collado Almeida, de cuarenta y ocho años y de Las Palmas de Gran Canaria es Técnico de la Oficina Soporte Camp y actualmente trabaja para Binter. Este mes es el protagonista de #BinterInside.

¿Cómo fueron sus inicios en Binter?

Tenía experiencia en el departamento de compras en una empresa muy conocida aquí en Canarias, se dio la oportunidad de poder entrar en una de las empresas del sistema de Binter para hacer una sustitución de una compañera que iba a tener una baja prolongada. Surgió la oportunidad de entrar en ingeniería y hoy somos los responsables de controlar los registros de mantenimiento de los aviones.

¿Qué cree que aporta a la compañía?

Valor añadido. Ese chequeo que hacemos es una parte muy importante en el día a día de la operativa de los aviones.

En su parte personal, correr ha sido otra pasión, ¿cómo empezó todo?

Esto empezó básicamente por un amigo que un día, hablando con él en el día a día, me dijo que había salido a correr veintisiete kilómetros de montaña. Entonces aquello me pareció una auténtica locura. Un día lo acompañé y me gustó la experiencia. Estar en contacto con la naturaleza era otra forma de hacer deporte y de ver la vida. Y también servía como válvula de escape para tu día a día. Y desde ahí cogí la afición. Empecé en 2009 hasta ahora.

Cuando el ser humano se encuentra solo en mitad de la naturaleza, ¿hacia dónde va la cabeza?

La cabeza desconecta totalmente y todo está concentrado en disfrutar de ese momento, escuchar la respiración, el viento, ese input de paz que no te aporta la sociedad en el día a día. Llegas a una altitud, te sientas en una piedra y estás esos diez minutos disfrutando de tu soledad, de tu soledad elegida. Es ahí cuando realmente valoras y aprecias ese momento y cuando te recargas de energía, porque, no te engañes, hacer este deporte es bastante sufrido y exigente.

Si no es para huir, ¿para qué correr?

Todo el mundo siempre huye de algo. A los que me dicen ese tópico les contesto que yo no huyo; que valore lo importante de rebasar sus propias metas.

Escuchándole, correr casi parece una terapia, ¿es así?

No recomiendo que corran desde el principio. Empiecen por hacer senderismo, por caminar en contacto con la naturaleza. Es una manera de valorar lo que tenemos, disfrutar de nuestra tierra y que la gente se dé cuenta de que básicamente esos momentos te reportan muchísimo.