A su lado era todo distinto,

lo sé por las fotos.

Era como la vida ganando

a la muerte,

era como llegar a la cima

de espaldas,

era como una mezcla de humo

rumor y cansancio,

era como quemarse.

Era como mirarse por dentro

a escondidas,

era como no poder respirar

entre beso y beso,

era como cortar el dolor,

tragarse el veneno

y seguir suspirando,

era como marcharse.

Era como hacer el amor

y después la maleta,

era como firmar un adiós

con identidad falsa,

era como querer el mordisco

y huir del desastre,

era como un tsunami.

A su lado era todo tan…

         que ya no me acuerdo,

                                lo sé por las fotos.

 

Poema del libro Siempre donde quieras.

Diego Ojeda