Por David Lorenzo

Durante la II Guerra Mundial hubo muchas batallas que fueron importantes para poner fin al conflicto. Sin embargo posiblemente la Batalla de Berlín fue una de las más decisivas de todas. La entrada de los aliados, concretamente del ejército rojo en la capital de Alemania puso fin al gobierno nazi, que había estado más de una década gobernando el país.

En el momento en el que tiene lugar la batalla de Berlín los nazis estaban en una situación límite. El último cartucho que les quedaba lo habían malgastado en la batalla de las Ardenas. Ahora prácticamente no tenían ni tanques, ni hombres para defender la ciudad. Un Berlín que ya se encontraba en estado ruinosa debido a los ataques aéreos realizados por los aliados.

Tan extrema era la situación que los nazis, para protegerse, utilizaron niños y personas mayores en la defensa final de la batalla de Berlín. Esto no va a parar la misión del ejército rojo. Su objetivo era liberar la ciudad de los nazis, aunque tuviese que ser calle a calle, casa a casa, como ocurrió en Stalingrado.

La cantidad de soldados voluntarios inexpertos en el bando alemán en esta última contienda hizo relativamente sencillo al ejército rojo ganar terreno en las afueras de Berlín. Imparables en su acercamiento a la ciudad, Hitler intentó un imposible. Quería que con los escasos soldados que le quedaban al ejército alemán se bordeara a los rusos para atacarlos por la retaguardia.

Nada hacía prever ninguna esperanza para los nazis ni para el ejército alemán. Esta situación hizo que Hitler se diese cuenta, por fin, que la Batalla de Berlín y la guerra estaban perdidas. Por eso decidió sacarse la vida antes de que los rusos llegaran al centro de la ciudad. Tenía miedo a que abusaran de su cadáver tal y como ocurrió con Mussolini.

Cuando los rusos llegaron al centro de la ciudad comenzó su verdadero sufrimiento. Todo estaba preparado para luchar contra el ejército rojo. La mayoría de los alemanes entendían que perder la batalla de Berlín suponía una derrota que les iba a pasar factura. Así mismo fue. Tanto Berlín como el resto del país fueron divididos entre los aliados, creándose zonas de ocupación.  Es por este miedo que lucharon con todas sus fuerzas.

Que se izara la bandera soviética sobre el Reichstag tuvo un gran simbolismo para el ejército rojo. El día 30 de abril lograron esta proeza. Ya no había lugar a dudas, la batalla de Berlín estaba a punto de acabar. Desde ese momento únicamente tuvieron que sofocar algunos edificios que todavía resistían. Sera el 2 de mayo cuando finalmente la batalla acabó.

La batalla de Berlín no estuvo exenta de polémica, incluso entre el bando aliado. Algunos intelectuales y medios de comunicación capitalistas se quejaron de que fueran los soviéticos en exclusiva quienes se encargaran de la ocupación de la capital alemana. Para muchos esto supuso servir en bandeja a los soviéticos el país.

Uno de los motivos oficiales fue que ni Francia, Inglaterra y Estados Unidos participaron en la batalla de Berlín porque se había acordado en la Conferencia de Yalta. Solo los soviéticos tenían la posibilidad de actuar en Berlín. Pero posiblemente también había motivos menos nobles. Todos los ejércitos eran conscientes que entrar en Berlín iba a suponer miles de bajas.

A muchos historiadores, hoy en día, les parece que la batalla de Berlín fue un error. Creen que viendo la situación en la que estaba la capital alemana, sin apenas víveres, escasas tropas y con una moral muy baja era cuestión de tiempo que se rindieran. Posiblemente se hubiesen tardado algunas semanas más, pero el número de bajas hubiese sido mucho menor.

Fuera o no correcto la realidad es que la batalla de Berlín tuvo lugar. Este supuso el fin de la II Guerra Mundial en Europa. Pero todavía el conflicto no había acabado. Dicho fin comenzó tras el lanzamiento de las bomba atómicas en Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945. Oficialmente el fin de la guerra tiene lugar con la firma del Instrumento Japonés de Rendición el 2 de septiembre de ese mismo año.

Para saber más:

  • Vázquez García, Juan (2014) La batalla de Berlín, 1945. Valladolid: Galland Book
  • Ziemke, Earl Frederick (1982) la batalla de Berlín: final del Tercer Reich. Madrid: San Martín