Por Rebeca Martín

Fotografías cedidas por Mediteknia

Aunque no parezcan peligrosos, tal y como advierten los especialistas, debemos estar atentos y acudir a revisión y seguimiento médico ante cualquier cambio.

En este sentido, la Dra. Zaida Hernández, dermatóloga en Clínica Mediteknia de Dermatología y Trasplante Capilar, indica que “los tumores de piel son los cánceres más frecuentes en los humanos. Si el diagnóstico y el tratamiento  se realizan de forma precoz, el pronóstico será bueno”.

“Los tumores más frecuentes que encontramos en la piel son el cáncer cutáneo no melanoma y el melanoma – añade la especialista- los cánceres cutáneos no melanomas son los más frecuentes. Existen unas lesiones precursoras denominadas queratosis actínicas que se manifiestan como caspas o costras persistentes, que caen pero vuelven a reaparecer. Los cánceres propiamente dichos  son el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular. El carcinoma basocelular tiene la apariencia de una lesión sobreelavada lisa y rojiza, en ocasiones puede picar y sangrar. Por lo que ante una herida que no cura en más de un mes se debe consultar con el dermatólogo. El carcinoma espinocelular suele presentarse como costras gruesas adheridas a la piel y también se pueden ulcerar y sangrar”.

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Explica la Dra. Hernández que “el melanoma es menos frecuente, pero es  el cáncer de piel más grave y mortal. Los dermatólogos solemos utilizar la regla A,B,C,D,E que nos orienta clínicamente de que un lunar pueda ser preocupante. La A significa asimetría (un lunar que al dividirlo en 2 y un lado es diferente al otro), B bordes irregulares, C colores variados (presencia de diferentes colores como rojo, negro, azul marrón en un mismo lunares), D diámetro superior a 6 mm y E es evolución, un lunar que cambie en poco tiempo, aproximadamente 4 meses, debe ser un motivo de consulta”.

Resalta la especialista que el principal implicado en los cánceres de piel es el sol. “Debemos evitar la exposición en las horas centrales del día (12-4) y utilizar cremas fotoprotectoras tanto si vamos a la playa como si realizamos actividades al aire libre. Además ante cualquier signo de alarma, como pueden ser heridas que no curen, costras recidivantes o lunares que cambien consultar con el especialista”.