María Rita

La mordedura de un animal es un accidente que se produce con bastante frecuencia en la población, junto con los arañazos y las picaduras ocasionados por estos. En los servicios de Urgencia, constituyen una demanda usual, siendo un 80% de las mismas producidas por perros, un 6% por gatos y un menor porcentaje por otro tipo de animales. Aunque el número de casos donde el protagonista es un gato es menor, hay que decir que los riesgos asociados a la lesión son mayores cuando es un felino el que nos muerde debido a la elevada concentración de bacterias que habita la saliva de estos animales.

Los principales afectados por la mordedura de un perro suelen ser los niños menores de 14 años y de manera especial aquellos menores de 9 años. Estos son particularmente vulnerables debido a su baja estatura, sus conductas imprudentes y sus dificultades para escapar del animal.

Por otro lado, lejos de lo que se pueda pensar, en la mayoría de los casos -aproximadamente el 80%- el perro que muerde no es un animal callejero sin dueño identificado y a menudo es este quien sufre el ataque de su propio perro. Los motivos por los que puede morder son variados: se siente amenazado, como reacción a una agresión, como consecuencia de estar atacando a otro perro y redirigir su agresividad hacia nosotros, por miedo, etc.

Ante la mordedura de un perro es importante reaccionar de manera rápida y eficaz para evitar complicaciones. Hay, no obstante, algunas medidas que se pueden tener en cuenta de cara a prevenirlas:

  • No dejar a niños pequeños solos con los perros.
  • No molestar al animal mientras come o duerme.
  • No molestar a las crías del animal si este acaba de parir.
  • Llevar al día las vacunas del perro.
  • No acercarse al perro si se observa un comportamiento extraño o agresivo en él.

La mordedura de un perro será más o menos grave en función del perro (p.ej., tamaño, fuerza, etc.), sus intenciones y el tipo de mordida (por presión, con desgarre, etc.). El problema de este accidente no es tanto la herida producida por la mordedura, sino la infección que se puede derivar de ella como consecuencia de la elevada concentración de bacterias que están presentes en la boca de los perros. Una vez se produce, el objetivo inicial es evitar la entrada de elementos infecciosos en el organismo.

¿Cómo se debe responder ante la mordedura de un animal?

Si la mordedura es superficial y no produce una herida grave lo ideal es que mantengamos la calma para no alterar más a nuestra mascota y alejarla de aquello que lo ha podido perturbar mientras lo distraemos con algún otro elemento (p.ej. golosinas).

Una vez hecho esto, es fundamental que lavemos la herida con agua templada -durante varios minutos- y jabón neutro para eliminar toda la suciedad que haya quedado en la misma. Es un proceso doloroso, pero garantiza la eliminación de una buena parte de las bacterias.

Si la mordedura ha producido una herida más profunda que no para de sangrar debemos, además de lo anterior, ejercer presión sobre la misma para intentar detener el sangrado. Después, se puede cubrir la herida con una gasa o paño limpio que no deje pelusas y, seguidamente -siempre dentro de las 24 horas siguientes al accidente-, acudir a un centro médico para que realicen una valoración del daño.

La lesión producida por la mordedura de un animal siempre debe ser evaluada por un médico. Este será el que determine si la herida requiere puntos de sutura y quien nos recete antibióticos o un ungüento antibacteriano. También, podrá indicarnos la vacunación antirrábica, especialmente en aquellos casos donde desconocemos el estado de salud del perro que nos ha atacado (p.ej., perro callejero). La rabia es uno de los riesgos más importantes de este tipo de accidentes, siendo su grado de letalidad muy elevado.

¿Cuándo hay que acudir rápidamente a urgencias?

  • Cuando la mordedura se produce en la cara, el cuello o las manos.
  • Cuando la herida se muestra hinchada, enrojecida o con pus.
  • Cuando la herida no para de sangrar.
  • Cuando han pasado más de 5 años desde que hemos recibido la vacuna contra el tétanos.

La mejor manera de estar tranquilos ante un incidente de estas características es disponer de un buen seguro que cubra cualquiera de estas posibilidades, como los que ofrece Mutua Tinerfeña.