Por: David Lorenzo
Cuando hablamos de Nerón nos referimos a uno de los emperadores más impopulares de la historia de Roma. Muchos creen que se debe al odio que le tenían los cristianos. Y no sería para menos. Según esta religión Nerón fue uno de los que más les persiguió. Por si esto fuera poco tras el incendio de Roma del año 64 el emperador romano culpó a los cristianos.
Pero el odio de los romanos a este emperador nada tiene que ver con el incendio ni porque culparan a Neron del mismo. Los cristianos, una vez se convierten en la religión del imperio, se encargan de difundir algo que no es cierto. Afirmaban que el emperador les había culpado a ellos de quemar Roma, pero que realmente había sido él y el pueblo lo sabía y por eso hubo una revolución en Roma.
La realidad fue muy distinta. Nada parece indicar que Nerón quemara la ciudad. Pero también es cierto que parece poco probable que la incendiaran los cristianos. Lo que sí es cierto es que se aprovechó este desastre para construir una nueva Roma, más moderna.

Pero el emperador no quería solo mejorar la trama urbana y la sanitaria de la capital imperial. Él estaba más interesado en erigir una enorme casa-monumento donde vivir de la forma más lujosa posible. Es por ello por lo que manda a construir, en medio de Roma, un inmenso palacio rodeado de espectaculares jardines.
No se escatimó en gastos. Las paredes del edificio se encontraban rodeadas de los mejores mármoles y decorados con frescos en donde se engarzaron piedras y metales preciosos. Los jardines completamente llenos de fuentes y estatuas posiblemente poco tendría que envidiar a otros palacios de la antigüedad.
El nombre elegido por el emperador no dejaba lugar a dudas de la riqueza: domus aurea, o casa de oro. Tal eran los gastos de Nerón para la construcción de este palacio que pronto tuvo que subir impuestos. El incremento de tasas imperiales hizo que cada vez se hiciera más impopular entre los gobernadores y habitantes provinciales, cansados de pagar altas tasas para mantener sus excentricidades.
Tras la rebelión del gobernador de la Galia Lugdunensis, Cayo Julio Vindex, Nerón va a ir perdiendo progresivamente el control del ejército y del senado. Este momento de debilidad fue aprovechado por sus enemigos en Roma para acabar con él. Finalmente es declarado enemigo de Roma en el año 68. Esto le hace tomar la decisión de suicidarse. Jamás se terminó de construir su palacio.

Su fallecimiento puso fin a la dinastía Julio-Clauida (descendientes de Julio César y Augusto). Tras ella no vino la paz sino un año de guerras e inestabilidad política donde llegaron a sucederse hasta 4 emperadores. El imperio no se estabiliza hasta llegada de Vespasiano.
Este nuevo emperador destruyó una parte del palacio y posteriormente Trajano enterró el resto. En este vastísimo terreno Vespasiano reconstruyó la ciudad. Una de las obras más importantes levantadas por él es el Coliseo (cuyo nombre real es Anfiteatro Flavio en nombre de él y su familia). Para ello usó parque del estanque del enorme jardín de Nerón. También construyó varios templos como el de la Paz.
La domus aurea cayó en el olvido, pero no para siempre. En el siglo XV tras un accidente fue redescubierta. Coincidió con el Renacimiento, por lo que causó una verdadera sensación. Artistas de toda Italia fueron a Roma llamadas por la arquitectura romana que se mantenía en pie, incluyendo esta gigantesca casa decorada con frescos de gran calidad.
Este palacio sirvió de inspiración para muchos artistas renacentistas, sobre todo pintores. A diferencia de arquitectos y escultores ellos apenas contaban con referencias pictóricas de la época clásica para realizar sus obras. Hay que entender que las primeras excavaciones serias en Pompeya y Herculano (donde encantamos una enorme cantidad de frescos romanos) se hicieron durante los siglos XVIII y XIX.
Hoy en día es visitado cada año por miles de turistas interesados en el pasado de Roma, teniendo una visión diferente de una parte desconocida de la historia de la ciudad eterna. Actualmente en la zona se están haciendo obras importantes de restauración para desenterrar parte del conjunto. Que esté gran parte bajo tierra está afectando a los frescos (muy bien conservados) y afectando a la estructura.
Para saber más:
- La Regina, Adriano (2006) Guía arqueológica de Roma: Foro romano, Palatino, Capitolio y Museos Capitolinos, Foros Imperiales, Coliseo, domus aurea. Quito: Librería Española.
- Bal, Larry F. (2003) The Domus Aurea and the Roman Architectural Revolution. Cambridge: Cambridge University Press






