Por Salvador Aznar

Si has decidido hacer un viaje a Senegal, me gustaría darte algunas indicaciones que pueden servirte de utilidad a la hora de moverte por la ciudad de Dakar en particular, y por todo el Senegal en general. Las posibilidades de trasladarse por el país en transportes públicos no es de lo más variada que digamos, pero, a pesar de las dificultades, moverse por Senegal con cierta facilidad no es tarea del todo imposible.

Si has llegado a Dakar, la capital de Senegal, por medios aéreos, cuando abandones las instalaciones del aeropuerto internacional de Leopold Sedar Senghor te encontrarás con una nube de intermediarios que te ofrecerán los servicios de guía y sobre todo de taxis: unos llamativos vehículos de color negro y amarillo –bastante destartalados en algunos casos– que te darán la impresión de que a duras penas puedan circular por entre el caótico tráfico de la ciudad. Pero, a pesar de todo, los taxis son una buena opción para moverte. No son muy caros y los taxistas pueden servirte como improvisados guías que te orientarán sobre qué ver en la ciudad. Dado que estos vehículos no tienen taxímetros, conviene tratar el precio del recorrido de manera previa, para evitarnos sorpresas. Y recuerda que eres turista, por lo que es probable que te pidan mucho más de lo popularmente estipulado.

Tanto en el aeropuerto como en los hoteles y en el centro de Dakar existen agencias de alquiler de vehículos sin conductor, aunque la verdad es que si no eres un experto en la conducción al estilo africano es mejor que optes por alquilar uno con chófer.

Una vez en Dakar, cuando deambules por alguno de los barrios de la ciudad es probable que aún te encuentres gente circulando en calesas, unas pequeñas y rústicas carrozas que normalmente son arrastradas por un solo caballo y que habitualmente son utilizadas para el transporte de mercancías. Podrás verlas por la arena de las playas más alejadas del centro, transportando el producto de la pesca hasta las lonjas. En algunos barrios y poblaciones del interior también son utilizadas como medio de transporte.

Por su condición de ciudad costera, en Dakar sigue siendo de vital importancia el medio marítimo. Desde el puerto de Dakar salen ferris hacia la ciudad de Ziguinchor y hasta la cercana isla de Goree, que en otros tiempos sirvió como centro de trata de esclavos. Y tanto hacia esta isla como hacia la cercana de Ngor siguen partiendo a diario grandes canoas usadas para el transporte de pasajeros. Las canoas o piraguas (galbi, en wolof) siguen siendo un medio de transporte muy habitual en todo el país y se utilizan para los trayectos cortos entre poblaciones a través de ríos y manglares en el interior y para la pesca en la zonas de costa. En las playas de los barrios aledaños a la ciudad de Dakar reposan gran cantidad de coloridas canoas, mientras otras cabalgan sobre las olas en busca de la pesca diaria. Una imagen esta que ha acabado convirtiéndose en una de las estampas más pintorescas de la ciudad.

En Dakar ya se cuenta con un más que actualizado servicio de autobuses urbanos, conocido como DDD (Dakar Dem Dikk), fáciles de reconocer por su color azul claro. Pero sin duda los vehículos de transporte público que más van a llamar tu atención cuando visites la ciudad serán los car-rapide. Estas viejas y coloridas furgonetas convertidas en microbuses destacan especialmente por los llamativos colores azul, blanco y amarillo con que se identifican, así como por las profusas y exóticas ilustraciones, normalmente de índole religiosa, que adornan sus destartaladas carrocerías, lo que las convierte en una de las visiones que más impactan a los viajeros que visitan este rincón africano.