Los vehículos de alquiler suponen menos del 10 % del tráfico, con lo que difícilmente pueden ser los causantes del caos circulatorio de las islas. Sus flotas son las que menos contaminan, porque son las más modernas, menos de tres años, frente a una edad media de 12 años del parque móvil en las Islas, y es una actividad solidaria, que contribuye a distribuir riqueza en todas las islas de forma equitativa, hasta en pequeños negocios de lugares remotos, allí donde llegue una carretera. Sin embargo, tributan tanto como un viaje de lujo en helicóptero. Son algunos de los datos contundentes que muestra en esta entrevista Juan Antonio Jiménez Arranz, presidente de la Asociación Profesional de Empresarios de Coches de Alquiler en Canarias (Apeca), que representa a más del 50 % de las compañías del sector con una flota de 50 000 vehículos.

Hay quien ha puesto al coche de alquiler en el punto de mira para solucionar el caos del tráfico, ¿es así?

Los colapsos se producen a horas punta de la mañana, de siete a nueve. Le aseguro que, a esa hora, el turista se está despertando y desayunando. A esas horas hay muy pocos en nuestras carreteras. Y, en total, el tráfico de alquiler supone menos del 10 % del parque móvil de Canarias, así que difícilmente será el causante del colapso actual.

¿Y la concentración que se produce en los espacios protegidos que todos van a visitar?

Queremos formar parte de los organismos y mesas de trabajo que se hayan constituido en la regulación de esos espacios, para que se nos permita contribuir en sus soluciones. No es mala idea proponer para Masca o el Teide un modelo como el del Parque Nacional de Timanfaya, con un gran aparcamiento a partir del cual se puede disfrutar del espacio en distintos formatos de movilidad, como guaguas eléctricas, que no afecten al espacio. Estamos deseando que aprovechen lo que sabemos de nuestro contacto directo con los turistas. Y podemos aportar mucho en materia de seguridad y civismo.

¿Cómo contribuyen los coches de alquiler a la lucha contra el cambio climático?

Renovamos la flota constantemente. La última tecnología es la que incorporamos a nuestra flota. La edad media de nuestros vehículos apenas llega a los tres años y eso disminuye muchísimo la contaminación, cuando la media de edad del parque móvil en las Islas es de 12 años. Imagínese, un coche de 12 años contamina como 20 de los nuestros. Además, hemos incorporado numerosas unidades híbridas y de gas licuado. Nos adaptamos inmediatamente a cualquier nueva tecnología.

¿De cuántos beneficios fiscales se beneficia su actividad?

Más bien lo contrario. En 2002 nos aumentaron el IGIC del 4,5 al 13 % y aún no lo han bajado. Tributamos como si fuéramos un bien de lujo. Hágase una idea de que nuestro utilitario más básico paga lo mismo que un helicóptero para excursiones de lujo. Es injusto. Hay partidas al 0 y 3 % para vehículos eléctricos, pero queda el resto de la inmensa parte de la flota, que sigue al 13 %. El Gobierno de Canarias por primera vez ha adoptado una medida incentivadora aplicando el 0% al alquiler de vehículos eléctricos y el 3 % a vehículos híbridos pero aún queda mucho camino que recorrer, ya que la tributación a nuestro vehículos utilitarios es totalmente injusta e injustificada.

En Baleares han aprobado que todos los vehículos sean eléctricos a partir de 2035, ¿teme un efecto contagio en Canarias?

Los proveedores no tienen capacidad para suministrarnos y abastecer ese volumen de vehículos; es una iniciativa limitativa del resto de tecnologías; los costes de los eléctricos son muy elevados y no hay suficientes infraestructuras de recarga. El coche es como el móvil, se carga por la noche. Dígame dónde puede hacerlo actualmente. Y una electrolinera juega sobre todo un papel psicológico, más que útil.

¿Qué impacto tienen en la actividad turística de las Islas?

Muy alto e importante, si me lo permite. Somos clave para la movilidad de los turistas, para su libertad y para vivir mejor la experiencia de disfrutar de nuestra tierra. Y, si me apura, contribuimos a la capilaridad de la riqueza. Mil rincones de Canarias viven porque el turista viene a buscar lo original, lo nuestro, por pequeño que sea. En un mundo en el que el turista se lo organiza todo, el coche es vital para pasar unas buenas vacaciones.