Por Aarón Rodríguez González

Fotografías por Pablo Alberto Pérez

El paisaje del norte de Gran Canaria, en contraposición con las estampas que brinda el sur, es uno de los principales motivos por los que la Isla Redonda se ganó el apelativo de “continente en miniatura”. El recorrido que hoy te proponemos transita por las verdes y húmedas medianías de esta comarca, propias de latitudes más elevadas, salpicadas de encantadores caseríos de marcado sabor tradicional. Es el caso del pago de Fontanales, donde comenzaremos nuestro itinerario, un pequeño núcleo, perteneciente al municipio de Moya, que atesora buena parte del patrimonio artesanal de la Isla.

Desde aquí, a alrededor de 1000 metros de altitud, el itinerario transcurre con suavidad, entre bancales de cultivo, casas rústicas, árboles frutales y estanques, enlazando consecutivamente los caminos de Lomo Marco, primero, y el Tablero y Convento, después. Al cabo de poco más de dos kilómetros, en las inmediaciones del Tablero Bajo, abandonamos los caminos anchos y pavimentados para introducirnos en la senda que, de forma abrupta, en continuo zigzag, desciende por el Lomo de los Inciensos hacia las profundidades del barranco de la Virgen. Una vez alcanzado el asfalto, caminamos por la vía que marcha paralela al barranco, en sentido ascendente, hacia el caserío de Valsendero, ya en el municipio de Valleseco. Antes de abandonar este encantador lugar, enclavado en una angostura, tomamos la senda que, pasando por El Llanete, Casa de Segura y Las Tres Piedras, asciende con fuerte pendiente hasta Lomo Pelado, para conectar con la vía asfaltada que conduce al caserío de El Prado. Una vez aquí, ya solo nos queda transitar por ella unos metros y, finalmente, abandonarla por el pequeño sendero que, por El Bermejal, nos conduce hasta Valleseco, donde finalizamos nuestro recorrido.

Desnivel positivo: 618 metros de ascenso.

Desnivel negativo: 618 metros de descenso.

Longitud: 8 kilómetros.

Cota máxima: 1094 metros de altitud.

Cota mínima: 787 metros de altitud.

Lugares de interés cercanos: en las inmediaciones del territorio recorrido por nuestro sendero, y a mayor cota, se extiende el Paisaje Protegido de las Cumbres, y en su interior se ubica una de las muestras más recientes de volcanismo de la Isla: el Monumento Natural del Montañón Negro.

Observaciones: el itinerario es cómodo y transcurre por la zona más fresca y húmeda de la Isla. Por esa razón, conviene tener precaución si se va a realizar la ruta durante los meses de invierno.

¿Sabías que la ruta atraviesa el Parque Rural de Doramas? Se trata de una zona que albergó en el pasado un excepcional bosque de laurisilva, conocido como Selva de Doramas, que quedó destruido por las talas a las que se vio sometido, derivadas, sobre todo, de la importante actividad azucarera que caracterizó a Gran Canaria de la primera mitad del siglo XVI.