No ha experimentado nada igual en Canarias. Imagine un lugar decorado como la cadena de cafeterías urbanas más famosa del mundo, tan desenfadado como la ropa de retales de fama internacional, con muebles funcionales y cómodos como los de casa y multitud de rincones para relajarse, leer y disfrutar de un zumo detox con música en directo o DJS (bossanova, chillout, indie). Con hoteles del mismo concepto en Mallorca, Ibiza, Bali, Menorca y Phú Quốc (Vietnam) hace apenas unos meses ha llegado a Fuerteventura el healthy, informal, original, divertido y desenfadado concepto solo adultos Sol Beach House, de cuatro estrellas.

Es un concepto totalmente distinto a lo conocido en las islas; “es como tener tu casa en la playa”, asegura la compañía. El aroma corporativo a piña colada ya te trae a la mente la idea de vacaciones, verano, relax. Es una invitación a hacer lo que quieras, cuando quieras, con quien quieras. Además, un dato importante de la filosofía y alma del hotel es que se presenta como pets friendly, admitiendo a gatos y perros de hasta 8kg.

Este extraordinario hotel es un ejemplo sobresaliente de renovación de planta alojativa obsoleta, el cual el arquitecto Álvaro Sans ideó como una estructura funcional, simple y diáfana, de hormigón, madera natural y cristal que se integra perfectamente en la zona más exclusivas de la paradisíaca e icónica playa de Jandía.

El complejo ha sido construido inteligentemente al abrigo de los vientos, los cuales no obstante son aprovechados por otro de los atractivos de este hotel: a sus pies y con la playa como límite, el complejo cuenta con la oferta exclusiva de la escuela de Wind y Kitesurf René Egli by Meliá, organizadora del campeonato mundial de estos deportes acuáticos desde hace más de 30 años.

Sol Beach House ofrece un original espacio de 142 juniorsuites, de las cuales 24 se engloban en la categoría de Xtra Junior Suites, con atributos especiales y diseñadas para desconectar (cama balinesa, bañera con vistas a la playa y todo tipo de detalles exclusivos).

Para pasar el día perfecto en el hotel, le recomendamos comenzar con sesiones de yoga o pilates. Puede seguir con un paseo matutino por la playa tras un desayuno en el que se ofrecen todo tipo de zumos naturales, hasta diez tipos de leche, raciones generosas y muchos ingredientes ecológicos y kilómetro 0 en colaboración con agricultores y ganaderos de Fuerteventura. Además, el estilo de desayuno es igualmente novedoso en este hotel, pues en el mismo lo normal será compartir mesa con otras parejas, como en esas cafeterías urbanas, aquí rodeados de jardines verticales con plantas aromáticas que usan los propios chefs.

Para el resto del día, reserve un paseo en bici, realice la lectura de un buen libro (los hay regados por todos los rincones, en la onda bookcrossing) y dese un relajante baño en la piscina infinity climatizada, con agua dulce que produce el propio hotel, preservando los acuíferos de la isla. Aquí, el reciclaje y cuidado del medio ambiente está en el ADN de la marca. Se usan cañitas de papel y mucho material eco-label. El resto de comidas sigue un patrón sano, con opciones para vegetarianos y veganos. Y pronto llegará a sus instalaciones una heladería vintage con helados artesanos elaborados con productos locales naturales.

El Sol Beach House está diseñado para el descanso del cuerpo y el cuidado de la mente y el alma”, comentan sus empleados, la mayoría de los cuales son naturales de la isla.