Por Pedro Mujica (@pedromujica), *

El avance imparable de las nuevas tecnologías está produciendo varias transformaciones y revoluciones, la principal de las cuales es la Cuarta Revolución Industrial, que supone una nueva manera de organizar los medios de producción. Se basa en las fábricas inteligentes, capaces de una mayor adaptabilidad a las necesidades y a los procesos de producción, así como de una asignación más eficiente de los recursos.

Las siete tecnologías emergentes en las que se fundamenta son la Internet de las cosas, el Big Data, la inteligencia artificial, la robótica inteligente, la impresión aditiva, la realidad extendida y la cultura Maker (Do It Yourself), que democratizan la fabricación y la extienden al consumidor final.

Garantizar que esta revolución sea humanocéntrica significa que políticos, líderes tecnológicos y ciudadanos han de codiseñar sistemas basados en valores compartidos. Es el reto decisivo y la gran oportunidad de nuestro tiempo: encontrar la forma de potenciar el bien común, preservando la dignidad humana y salvaguardando el medioambiente para las generaciones futuras.

* Profesor de The Valley Canarias, tecnólogo humanista y CEO de WECOLAB.com.