En un entorno empresarial cada vez más competitivo, instalarse en un territorio de baja tributación es la fórmula para ahorrar costes y mejorar la cuenta de resultados. A las compañías que deciden internacionalizarse, establecerse en la ZEC les permite tributar al 4 % en el IS, además de otros beneficios: distribución de dividendos a matrices de cualquier país del mundo sin retención en la fuente y exención del IGIC a la importación, a la entrega de bienes y a la prestación de servicios entre empresas ZEC. Además, tendrán exención del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y compatibilidad con otros incentivos destinados a favorecer la actividad empresarial.