Unas excavaciones realizadas en la región de Natodomeri, en el norte de Kenia, han servido para descubrir los restos de los leones más grandes jamás conocidos, ha publicado Journal of Paleontology e informa QUO. Los investigadores descubrieron cráneos cuya antigüedad ha sido datada en unos 200 000 años, con un tamaño de unos 38 centímetros. Estos restos son mayores que los de cualquier variedad de león (viva o fósil) conocida hasta la fecha. Los científicos han calculado el tamaño aproximado de este animal, que podía medir dos metros y medio desde la nariz hasta la base de la cola y pesar alrededor de 230 kilos.