Por José Félix Hernández

Salvo que sea de las personas que utiliza la lluvia como sistema de autolavado para su coche, o le ilusione encontrarse autógrafos en el parabrisas con frases como Lávame, he recopilado una serie de sencillos trucos y consejos que le ayudarán a mantener el aspecto de su coche como el primer día.

  • Lo primero, las ruedas. Los zapatos de nuestro vehículo, junto a sus partes bajas (defensa, aletas, llantas…), son las grandes olvidadas y en las que más suciedad se suele acumular. Por eso, es recomendable iniciar el proceso de lavado eliminando el barro, tierra, aceite y carbonilla acumulados en llantas y ruedas.
  • La fuerza de la gravedad hace su trabajo. Lo aconsejable es continuar por el techo y siguiendo por cristales, capó y laterales. De esta forma, evitaremos que la suciedad depositada en las partes altas de nuestro vehículo resbale, expandiendo la suciedad a las que ya hemos limpiado.
  • Mejor a mano que a máquina. Los trenes de lavado son una opción rápida y cómoda, pero la menos indicada si quieres conseguir un acabado perfecto y conservar a pintura de tu vehículo durante más tiempo y en óptimas condiciones.
  • Dos cubos, mejor que uno. Utilizar un cubo con agua jabonosa para limpiar las partes que más suciedad (llantas, defensas, ruedas) y otro con agua limpia para el resto de la carrocería nos evitará dejar restos de aceite, carbonilla o tierra en la pintura. Igualmente importante es evitar lavar nuestro coche al sol, ya que, el agua seca muy rápido y podría dejar manchas.
  • Utilizar agua tibia. Siempre que sea posible, es la mejor opción para no dañar la pintura. Además, si el coche está muy sucio se recomienda quitar el exceso de polvo, tierra o arena antes de comenzar el proceso de lavado, bien con agua o aire a presión. De esta forma evitaremos los antiestéticos arañazos en la carrocería.
  • Media de seda. Un remedio económico, simple y útil para sacar las salpicaduras y limpiar las incrustaciones de mosquitos e insectos de la carrocería sin dañarla, es utilizar una media de seda mojada en agua.
  • Utilizar productos específicos. Es bastante usual utilizar lo primero que tenemos a mano (lavavajillas, champú, jabón de manos…) y, como es fácil deducir esto es un ¡¡¡ERROR!!! Este tipo de limpiadores pueden contener componentes agresivos para la pintura de nuestro vehículo y rallarla.

Consciente de que estos consejos e indicaciones no le librarán de la farragosa labor de limpiar su vehículo, deseo que el trabajo sea más ameno, económico y, sobre todo, más satisfactorio.