Por David Sendra Domènech

El Lago Retba es uno de los más famosos del mundo por el color rosado de sus aguas. Situado en Senegal, es en realidad una laguna de poca profundidad y elevada salinidad, cuya carta de presentación es su fascinante color y la vida que lo envuelve.

A corta distancia de Dakar, el Lago Rosa, conocido por los locales como Retba, su nombre wolof, goza de su máximo esplendor en el periodo de secano, mostrando en sociedad un tono rosado en sus mansas aguas. Esa interesante tonalidad, que unos pocos lagos en el mundo poseen, deriva en parte de la Dunaliella Salina, una microalga halófila. Admirar un amanecer o un atardecer en el Retba, es algo único, por esa combinación de rojizos del cielo y rosados del agua.

Su alta concentración de sal, que al igual que en el Mar Muerto permite que flotar con bastante facilidad, no impide que los senegaleses lo naveguen a diario con sus frágiles embarcaciones de madera movidas con una larga percha, estilo gondolero, para recoger la sal que se incrusta en el fondo.

La Dunaliella Salina produce un pigmento rojizo que absorbe la luz solar y acaba creando esa tonalidad fantástica que asombra a los turistas y que parece no incomodar en absoluto a los locales que, antes de adentrarse en sus altamente saladas aguas, untan su cuerpo con manteca de karité para protegerse y evitar heridas causadas por la agresiva sal.

Con la lenta cadencia de unas aguas mansas, el recolector se lanza al agua, que máximo tendrá una profundidad de unos tres metros, muchas veces con agua hasta el pecho, para desenganchar la sal y recogerla con una especie de pala. Cuando la frágil piragua está llena, se dirigen hacia la orilla, donde las mujeres ayudan a descargar creando múltiples pequeñas montañas blancas artificiales. Desde el centro del lago, observando la orilla, uno se sorprende con esos montículos de sal de diferentes colores que van surgiendo, aumentando y extendiéndose, secándose al sol inclemente.

En plena península de Cabo Verde, este lago rosado que en algunos puntos posee un 40% de salinidad, incrustado entre la tierra y el océano y protegido por dunas de arena blanca, es fuente de ingresos para las comunidades locales y muchos extranjeros. A su alrededor existen numerosos hoteles confortables, auténticos remansos de paz y sombra desde donde realizar excursiones para acercarse a conocer no solo el Retba a caballo o en quad, sino también los puntos turísticos próximos.

Pink water salt lake in Dominican Republic

No olvides que el color del lago depende de muchos factores y uno de ellos, es la hora del día. Por supuesto, súbete en una embarcación para ver el lago muy de cerca o si te atreves báñate, pero recuerda protegerte tu piel y no permanecer mucho tiempo en el agua.