Por Juan Manuel Pardellas

Fotografía principal por Carlos Aciego

“Creo en la igualdad entre hombres y mujeres. Haciendo bien nuestro trabajo y con pasión, podemos romper con ese techo. Desde un punto de vista interior, debemos primero trabajar nuestra autoconfianza. Las mujeres a veces somos nuestra principal barrera y debemos aprender a delegar tareas tanto en el ámbito profesional como personal”. Ingeniero gestor de proyectos en el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), Mary Barreto acaba de recibir el Premio Activia Mujeres con talento, en la modalidad de Innovación y empresa. La suya es una carrera de fondo, que ayudará a desentrañar los secretos del Universo. “Son proyectos largos y grandes retos donde es fácil desfallecer, pero una vez asumes la responsabilidad, un líder no puede caer. Hay que trabajar la autoconfianza por respeto al esfuerzo invertido por el equipo y por lo que aporta el proyecto, en nuestro caso, al desarrollo de la Astrofísica. Si tienes autoconfianza, puedes transmitirla a tu equipo, y llevar el proyecto por el camino correcto”.

¿Cómo influyó en la ingeniera del IAC que es hoy aquel molino de gofio de sus antepasados en La Palma?

Mi tatarabuelo Isidoro Ortega (1843–1923) diseñó y construyó molinos de viento por todas las Islas Canarias, exceptuando El Hierro, como el que podemos ver hoy en día en Mazo, donde mi padre tiene el taller de cerámica. Siempre me impresionó su envergadura, aunque hasta que no lo vi restaurado completamente y con las velas puestas girando no tuve plena consciencia de su magnitud real. Es impresionante. Además del viejo molino, me crié jugando entre ruedas dentadas y otras piezas de una antigua herrería y de una carpintería. En el molino hay un freno centrífugo que controla  la velocidad de giro de las piedras de moler el gofio y que es símbolo de los ingenieros. Otra pieza interesante es una máquina de batir bizcochos, realizada por su hijo Pedro Ortega, con un sistema mecánico muy ingenioso y que se puede ver en el sótano del molino. Mi padre, aunque no es descendiente de ellos, es una persona con muchísimas inquietudes inventivas y por ahí pude heredar también algún gen de esa ingeniería sin escuela y frente a la que me quito el sombrero. Mis antepasados eran verdaderos ingenieros de la época.

Su padre realiza reproducciones de cerámica aborigen en un taller en el molino. ¿Cómo le ha influido en su trabajo?

Desde pequeña aprendí a hacer piezas de artesanía en la Escuela de Artesanía de Mazo como balayos, tejidos de traperas y bordados. Cuando mi padre empezó con las reproducciones de cerámica aborigen, yo le ayudaba durante las vacaciones y aprendía a decorar las vasijas bajo su atenta guía. Mi padre es un artista decorando la cerámica y es muy riguroso con las reproducciones, que son fieles a los originales. Siente una pasión inmensa por su trabajo y, haga lo que haga, siempre lo disfruta y lo ves con una sonrisa. Yo me identifico con ese espíritu de hacer las cosas con rigor, bien y disfrutando.

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Fotografía: IAC

Tomemos más conciencia de lo que tenemos. ¿Cómo me explicaría la importancia de instrumentos como EMIR y LIRIS que han dependido de usted?

LIRIS está observando el cielo desde 2003 y ha sido hasta ahora el segundo instrumento más usado para observar en el Telescopio William Herschel (WHT). EMIR, que se acaba de instalar en el Gran Telescopio Canarias (GTC), está en fase de pruebas y puesta en operación. En el año 2017, lo empezará a usar la comunidad científica para ir más lejos de lo que hasta ahora se ha podido con él, y en un campo muy importante para la Astrofísica. Siendo el GTC el telescopio óptico más grande del mundo, se esperan descubrimientos muy importantes. Ambos son instrumentos que observan en el rango infrarrojo, invisible para nuestros ojos. Desde el punto de vista de su ingeniería, son más complejos que otros, ya que su interior (óptica, mecánica y electrónica) debe estar muy frío (a unos -200º) para no contaminar la imagen que se toma, y en condiciones de vacío para que no se congele a esa temperatura. Aunque las piezas se fabrican a temperatura ambiente, están diseñadas para su uso en frío. Las pruebas en las fases de montaje se han tenido que diseñar cuidadosamente porque, una vez cerrado el instrumento, no se puede acceder a su interior. Además, se tardan dos semanas en conseguir las condiciones de operación y varios días en calentarlo hasta temperatura ambiente para poder abrirlo. LIRIS y EMIR han sido dos retos personales y, principalmente, de mis equipos, pero también han sido dos retos del Instituto de Astrofísica de Canarias, ya que eran los dos instrumentos criogénicos más grandes que se construían en su momento. Según íbamos desarrollándolos, íbamos formándonos y aprendiendo mucho.

En el mundo de la empresa cada día se cotizan más personas con su perfil, los llaman directores de orquesta, ¿qué cualidades debe tener un buen líder de equipos?

Un líder debe respetar muchísimo a su equipo y velar porque puedan trabajar a gusto desarrollándose como profesionales y como personas. Debe saber escuchar para poder tomar las mejores decisiones, así como saber marcar objetivos claros y guiar al equipo para conseguirlos de la forma más eficiente.

¿Cómo mantiene ilusionados, trabajando a gusto y estimulados a los integrantes de su equipo?

Velando para que puedan desarrollar sus aptitudes y puedan sentir pasión por lo que hacen. A veces no es posible hacerlo, pero en otras ocasiones, hay pequeños detalles que podemos hacer que no cuestan mucho y que, sin embargo, pueden marcar la carrera profesional de una persona y su motivación.

¿En qué medida importa la confluencia de cuerpo y mente?

Intento siempre estar en sintonía (In Sync) para desarrollar óptimamente mi trabajo o cualquier actividad personal. Pero no sólo mi interior y mi cuerpo, sino también estar en sintonía con mi equipo y, en general, con lo que me rodea. Practico yoga y me ayuda a sentirme bien, trabajando cuerpo y mente. Cuando siento que mi cuerpo y mente van en la misma dirección, puedo afrontar mejor los grandes retos y todo fluye.