Por David Lorenzo

Cristóbal Colón es aún hoy un personaje misterioso.  No se sabe con seguridad cuál es su país de origen y el de su familia ni en que había trabajado antes de proponer su viaje a los Reyes Católicos. Se sabe con seguridad que se casó y vivió bastante tiempo en Portugal, que sabía mucho sobre la navegación. Incluso algunos autores afirman que fue corsario durante varios años. También que antes de convencer a los Reyes Católicos para navegar por el oeste había intentando como mínimo que los reyes de Portugal y Francia le financiaran sin mucho éxito.

Cuando Colón partió desde la Península llevó consigo un diario donde apuntó todas sus vivencias en el barco, algo muy común entre los capitanes de la época. En ellos se solían escribir todos los hechos, sucesos o imprevistos (en caso de haber ocurrido) durante los días que estaba navegando en el barco, donde también se incluían ideas y reflexiones personales. Aunque en la mayoría de los casos el diario solo podía ser leído por el Capitán, todo parece indicar que Colón, consciente de este acontecimiento histórico, lo hizo público.

Representación de las dos carabelas (Pinta Niña) y la nao (Santa María) con las que cruzó el Atlántico hasta el Nuevo Mundo

Gracias a este diario sabemos que Colón tuvo que parar en Canarias para hacer reparaciones a embarcación de La Pinta. Dejaron el barco en el puerto de “las Isletas” de Gran Canaria (como él lo llama) y marcharon con La Santa María en dirección a La Gomera, donde estuvieron hasta que La Pinta fue reparada. Una vez recuperado el barco  en Gran Canaria Colón se dirigió nuevamente a la Gomera con toda su flota, para partir desde ahí el 6 de septiembre hacia las Indias.

Sabemos que posteriormente, tras estar dos meses y ocho días navegando, divisaron tierras desconocidas para ellos, que creían que eran las Indias (como eran conocido oriente). El 11 de Octubre se divisa tierra, y el 12, que era viernes, Colón decide pisar tierra junto con sus hombres en esta nueva tierra, donde tuvieron el primer contacto con los indígenas del lugar.

La primera impresión de Colón hacia los aborígenes de Guanahaní (actual isla de Haití-Santo Domingo) fue la de que eran un pueblo humilde que habían ido a recibir a los misteriosos recién llegados. Se describe que estaban desnudos, tanto hombres como mujeres y que ninguno parecía superar los 30 años de edad. Curiosamente cuando habla del color de su piel afirma que tienen el mismo que “el de los Canarios, ni negros ni blancos”. Resulta muy llamativa esta descripción. Con ella queda cara que Colón no solo visitó Canarias durante el viaje, sino que también había conocido a los pobladores de Canarias. Tanto Colón como su tripulación vieron la posibilidad de evangelizar a estos tan hospitalarios aborígenes de manera pacífica. Se aplicará para ello un sistema de aculturación (asimilación del catolicismo mediante la comparación con su propia religión, de la misma forma que se hizo en Canarias). Algunos de los aborígenes van a aprender la lengua española, permitiendo de esta forma a Colón y sus hombres comunicarse con los demás.

En el diario Colón también habla sobre el interés que hay por encontrar oro y por llegar a la isla de Cipango (Japón), que se había popularizado desde los viajes de Marco Polo. Según las leyendas era una isla donde las riquezas eran abundantes. Colón, entre otras promesas hechas a los reyes, se había comprometido a buscar Cipango. Intentará, mediante preguntas a los aborígenes, encontrar la isla. Pero no tuvo éxito.

Primer desembarco de Colón. Cuadro de Dióscoro Teófilo Puebla Tolín

Cuando vuelven a la Península en enero de 1493 lo hacen muy satisfechos de su descubrimiento. Colón volvió a hacer hasta tres viajes más al Nuevo Mundo (aunque él pensara que estaba en las Indias orientales). El archipiélago canario tuvo un papel clave en estos viajes, puesto que de los cuatro hizo escala en Canarias tres veces. Desde el mismo descubrimiento las islas y América quedaron unidas para siempre. Algunos canarios fueron de los primeros pobladores europeos del Nuevo Mundo, pues muchos de ellos trabajaron como marineros en el primer y posteriores viajes de Colón.

Para saber más:

  • Cioranescu, Alejandro Colón y Canarias. Santa Cruz de Tenerife: Aula de Cultura de Tenerife, 1978
  • Colón, Cristóbal Diario de a bordo. Madrid: Biblioteca Edaf, 2011
  • Tejera Gaspar, Antonio Los cuatro viajes de Colón y las Islas Canarias (1492-1502). San Sebastián de La Gomera: Cabildo Insular de La Gomera, 1998